Cifra de refugiados beneficiarios de los servicios del SJR llega a un nuevo récord

Educación como piedra angular del trabajo del SJR. Nuevos proyectos y fronteras en África y Asia.


El número de personas desplazadas por la fuerza que se benefician del trabajo del Servicio Jesuita a Refugiados creció aproximadamente un 10 por ciento en 2011, según las cifras publicadas en el último informe anual de la organización. Con este incremento el total de beneficiarios llegó a más de 700.000 por primera vez en los treinta años de historia del SJR.

Los datos corroboran que la educación sigue siendo la piedra angular de las actividades del SJR, con cerca de 250.000 personas atendidas en 29 países, en diversos proyectos que van desde pre-primaria hasta la educación superior, pasando por la formación profesional y las clases de idiomas e informática. Seguidamente están las actividades psicosociales con más de 222.000 personas atendidas en 40 países. En las estadísticas se destacan también otras categorías de proyectos: medios de subsistencia, atención pastoral, emergencias, proyectos de salud, advocacy / protección.

En respuesta al empeoramiento de los conflictos y a los desastres naturales cada vez más frecuentes, el SJR abrió nuevos proyectos y nuevas fronteras en África y Asia. En 2011, el SJR puso en marcha un pequeño proyecto para los solicitantes de asilo atrapados en Túnez tras haber huido de las convulsiones a principios de año en Libia, donde previamente habían buscado refugio. Se pusieron en marcha nuevos proyectos para las personas desplazadas en el este de República Democrática del Congo, una región castigada por la inestabilidad crónica y los conflictos. El SJR también puso en marcha proyectos para ayudar a las personas desplazadas por las inundaciones y por el tifón Sendong en la región de Asia Pacífico y por la hambruna en África oriental.

A pesar del aumento de la cifra de personas desplazadas por la fuerza, los equipos del SJR comenzaron a reducir gradualmente los proyectos en Burundi, República Dominicana, Nepal y en Sudán del Sur, entre otros.

En el centro de atención. El informe de 2011 pone de relieve cuatro temas: nuevas fronteras, la educación, la hospitalidad en acción y el acompañamiento, ofreciendo al SJR la oportunidad de reflexionar sobre el trabajo realizado hasta ahora y establecer propuestas para el próximo año.

Los proyectos educativos del SJR son diversos. El informe pone de relieve la educación como una herramienta de protección, la educación en las zonas urbanas, la educación superior, la formación profesional y las buenas prácticas. El acceso preferencial para las niñas es objeto de atención especial, como lo demuestran las historias contadas desde Afganistán, la República Centroafricana, Chad y Sudán del Sur.

La decisión del SJR de destacar su labor en la hospitalidad tras el llamamiento hecho por el General Superior de los Jesuitas, P. Adolfo Nicolás, SJ, durante el trigésimo aniversario de la organización en 2010: "¿Cómo podemos defender y promover más activamente la buena nueva de la hospitalidad en un mundo que está cerrando las fronteras y en el que aumenta la hostilidad hacia los extranjeros?".

Aparte de hacer que las personas desplazadas se sientan bienvenidas, la hospitalidad implica la defensa de su derecho a la protección, lo que les ayuda a integrarse en su comunidad de acogida, a vivir con dignidad y no en la indigencia, y a tener lo suficiente para satisfacer las necesidades de su familia. La hospitalidad pide al personal del SJR que abogue por alternativas a la detención, que se oponga a la xenofobia y a cualquier forma de exclusión, y que trabaje para crear comunidades inclusivas.

A la vez que se adapta para responder a las necesidades siempre cambiantes de las poblaciones refugiadas y desplazadas, el acompañamiento es fundamental para este trabajo y puede tomar muchas formas. El informe anual analiza el acompañamiento en la detención, en los campamentos de refugiados y en las ciudades.