Adolfo Nicolás: Europa debe aprender humanidad y cultura de África, Latinoamérica y Asia

En el aspecto político hace una reflexión sobre la manera como Europa debe aprender de África, Latinoamérica y Asia, propietarios de recursos y fuentes de energía, cómo conservar la humanidad, las culturas y tradiciones. En lo relacionado con la familia humana, expresó su convicción de que hoy la conciencia del mundo es más grande también en términos de ecología.


Ciudad del Vaticano, 7 de agosto de 2012 (OCLACC).- El Maestro General de la Compañía de Jesús, Padre Adolfo Nicolás SJ, afirmó que Europa está en un momento de cambio global. "Vivimos un momento de cambio total de nuestra perspectiva, de nuestra manera de entender la realidad, de nuestra relación no solamente con la naturaleza sino también de nuestra relación con los demás, afirmó en entrevista al periodista Stefano Leszczynski.

En el aspecto político, sostiene Adolfo Nicolás, En Europa corremos el peligro de reafirmar los privilegios que hemos conseguido, muchas veces a expensas de otros. "No todo el crecimiento de Europa es inocente, pero nos hemos acostumbrado a privilegios y la tentación política es querer mantener esos privilegios. Yo creo que hoy, la crisis nos está pidiendo ampliar los horizontes para acoger precisamente a los que no han podido gozar de esos privilegios, pero que son los auténticos propietarios de todos los recursos y fuentes de energía que nosotros hemos tomado de África, de Latinoamérica, de Asia, etc. Es el momento de abrirnos a recibir de ellos, lo que ellos han sabido todavía conservar de su humanidad y de la profundidad de sus culturas y tradiciones. Abrirnos a ellos para que Europa tenga esperanza y sienta que no todo está perdido.

El Prepósito General de la Compañía de Jesús, el Padre Adolfo Nicolás se ha referido también a los dos aspectos que es necesario tomar en consideración para entrar en el corazón de las personas, uno de ellos es el que interesa a la familia humana, y el otro el que corresponde a la familia verdadera y propia. "Reflexionando sobre la vida cristiana, afirma, estoy convencido cada vez más de que la familia es verdaderamente el lugar donde la gente crece como persona. Y crece también en el modo de seguir a Cristo, porque la familia plantea tantas cuestiones a los padres y ellos aprenden, en la familia, a olvidarse de sí mismos. Esto sucede continuamente, y es algo que no se detiene: cada edad tiene sus problemas, sus desafíos, sus propios recorridos de crecimiento y todo esto es muy concreto cuando se da en el ámbito de una familia, donde se ve que la relación debe ser una realización creativa, una relación dinámica. No puede ser "egoísta": "tu tienes tu lugar y yo tengo el mío’", porque esto no funciona. Debe ser una relación continua de interacción, y entonces es un desafío continuo para los padres: o se crece juntos o ninguno vive, la familia se convierte en un infierno. Entonces, creo que si la Iglesia quiere hablar hoy de santidad y de cómo seguir a Cristo, la familia es el lugar donde se aprende. Y los demás que no tienen como tarea principal aquello de desarrollar la propia familia, deben desarrollar un trabajo de asistencia, de acompañamiento y de testimonio. El papel esencial de la familia es aquél de un lugar de crecimiento".

En el segundo aspecto, relacionado con la familia humana, el padre Adolfo Nicolás S.J., expresó su convicción de que hoy la conciencia del mundo es más grande también en términos de ecología: "somos más conscientes del hecho de que si destruimos nuestro mundo también nosotros sufrimos, de que es la misma vida humana la que está en peligro; no es solamente la vida de los gorilas o de algunos animales en extinción los que están en peligro, sino que es la vida humana la que sufre. Podemos notarlo en muchos lugares: en Tokio, por ejemplo, el hombre ha destruido el hábitat de los cuervos y estos han ido a las ciudades y son una plaga.

Los cuervos llegan y buscan de comer entre los desperdicios y entonces los desperdicios se ven desordenados. Se introducen en las redes para evitar que sean dispersados, pero se crean otros problemas porque los cuervos son inteligentes, se encuentran entre las aves más astutas. Es una situación que vemos en los pequeños signos, pero también en los grandes signos como la falta de aire, la falta de agua, etcétera. No es una cuestión de pura ecología, sino antes que nada de ecología humana".