Estrategia nacional para la gobernanza responsable de la tierra

Durante dos días se dieron cita en el CINEP/PPP organizaciones sociales, campesinas e investigadores expertos en gobernanza de la tierra con el fin de establecer alianzas que permitan identificar temas para el análisis académico, impulsar reformas legales y trazar un seguimiento a la política pública sobre temas agrícolas, todo esto enfocado hacia la creación de mecanismos que faciliten un desarrollo rural inclusivo y justo en cuanto a seguridad alimentaria, tenencia y restitución de tierras.


Dentro de los fenómenos urgentes a tratar en el contexto colombiano está la restitución de tierras, la situación de los defensores de la tierra, las mujeres dentro de la causa rural y la implementación del Estatuto de Desarrollo Rural. Así mismo se impulsó a iniciar investigaciones sobre tópicos como cambio climático, economía campesina y el papel de la mujer dentro de las organizaciones rurales.

Luis Guillermo Guerrero, Director del CINEP/PPP, recalcó la importancia de proteger a jóvenes y mujeres como poblaciones vulnerables dentro del contexto campesino pues debido al conflicto armado y la falta de oportunidades educativas, no han podido ejercer sus derechos de apropiación, gobernabilidad y uso responsable de la tierra.

El encuentro contó con la participación de Laureano del Castillo, representante del Centro Peruano de Estudios Sociales, quién compartió la experiencia peruana en el manejo del agro; John Jairo García, investigador del CINEP/PPP experto en temas rurales, analizó los tipos de conflictos en el contexto colombiano, las políticas públicas de desarrollo rural y la importancia de trazar un modelo de desarrollo del agro que se aparte de la determinación productivista del territorio.

Los problemas más urgentes a atender según García están relacionados con el uso práctico del suelo; enmarcado en el ordenamiento productivo del mercado internacional, lo cual supone una inversión en infraestructura concentrada en este propósito y no en el mejoramiento de las redes internas de distribución y producción de alimentos. Esto implica la necesidad de crear comisiones regionales y alianzas productivas que además de pensar en la economía, incluyan una cultura que fortalezca el ser campesino y ayude a solucionar problemas de acceso a derechos de salud y educación.

La Mesa de Unidad Agraria compuesta por organizaciones campesinas, indígenas y afro descendientes planteó como fuentes de financiación: bonos agrarios para la compra de tierras, pensión para el campesino y una cobertura de seguridad social para los jornaleros. Respecto a la producción, se planteó que no predomine el monocultivo sino una economía integral con la que se fortalezca a los pequeños y medianos productores.

El reto del trabajo está en articular las ideas presentadas alrededor del fortalecimiento organizativo para lograr liderazgo en lo local y un acompañamiento a las organizaciones en el ámbito jurídico, además de velar por la situación de los defensores de los derechos humanos.