60 jóvenes de Fe y Alegría reunidos soñando con otro mundo posible

En este Congreso no hubo muchos protocolos oficiales. La bienvenida a los jóvenes por parte de las directivas fue corta y sencilla. Saludó el P. Ignacio Suñol y Víctor Murillo, y luego ya iniciaron sus labores.


Las actividades, lúdicas en su mayoría, estuvieron orientadas por miembros de la Comisión encargada de preparar el evento. Rubén Morgado, Juan Pablo Rayo, Sabrina Burgos, Nilson, José Alexis, fueron algunos de los encargados de ir llevando a los participantes por un camino que inició reflexionando acerca de cómo fue el proceso para llegar al Congreso y exploró en el interior de cada uno de los jóvenes cuáles son sus indignaciones, cuál es el mundo con el que sueñan y cómo se ven trabajando y aportando para la transformación de sus entornos y de la sociedad.

Durante los dos días de encuentro y trabajo, personal y colectivo, tuvieron la oportunidad de expresar y compartir muchos de los sentimientos que a diario viven en sus vidas cotidianas y de contrastar con sus compañeros de otros países, sus sueños, anhelos, visiones del mundo y esperanzas. "A pesar de que somos de diferentes países todos tenemos cosas en común, nuestros países tienen realidades parecidas, nos indignan las mismas cosas y soñamos con el mismo mundo" fueron algunos de los comentarios que se iban escuchando en los momentos de compartir.

Las actividades, algunas tan emotivas que los llevaron a las lágrimas, fueron generando en los chicos y chicas, sentimientos de indignación, que desembocaron en la certeza de que sólo con una educación de calidad, incluyente y dignificadora ellos lograrán transformar esas realidades que reconocieron y que son la causa de su indignación. Para todos quedó claro que indignarse significa NO ACEPTAR LO INACEPTABLE, y que ese sentimiento debe llevarlos a proponer y a moverse. "No podemos quedarnos quietos, tenemos que tener la capacidad de actuar, de proponer, de generar espacios en los que levantemos nuestra voz y propongamos transformaciones reales".

Los dos primeros días de trabajo dieron los insumos y argumentos para iniciar el diálogo intergeneracional. Este se realizó el tercer día del evento. El Colegio San José de Barranquilla fue el espacio en el que los jóvenes les expresaron a los directivos del Movimiento todo lo que fueron construyendo y elaborando como propuesta colectiva. Salieron a flote todos los sentimientos que en los días previos habían aflorado. Fue un espacio emotivo en el que chicos y chicas expresaban con sinceridad la educación que quieren y los cambios que esperan. En todos y todas se percibió de manera contundente la identidad de Fe y Alegría, todos reconocen que lo que han recibido hasta ahora en sus centros de formación o en sus espacios de desarrollo comunitario o de promoción social ha sido muy importante para construir el pensamiento crítico que les permitirá convertirse en parte de la solución. En este espacio sirvió de escenario para perfeccionar el MANIFIESTO de los jóvenes de Fe y Alegría ante las situaciones de exclusión, corrupción, indiferencia que agobian al mundo. Lea el MANIFIESTO aquí.

Y ya para terminar el día tercero, y así el Congreso de jóvenes “Culturas juveniles ciudadanía y paz” todos y todas participaron en una emotiva eucaristía: la Misa Caribeña, como se ha llamado a esta celebración, especial y particular porque está cargada de música, baile, alegría y mucha espiritualidad. Asistieron más de 300 personas y alrededor de 32 sacerdotes. La eucaristía la ofició el Provincial de Colombia, P. Carlos Eduardo Correa y estuvo concelebrado por el P. Jorge Cela, el P. Ignacio Suñol, el P Arturo Peraza, Provincial de Venezuela, y el Provincial de África Central.

De esta manera entramos al final del Congreso con la celebración de los 60 años de nacimiento del Movimiento. Este último acto inició con la presentación de las banderas de los países en donde está Fe y Alegría por parte de los jóvenes. Se entregó una placa conmemorativa al P. Manuel Aristorena, Director Nacional de Fe y Alegría Venezuela y se escucharon las palabras de agradecimiento del P, Aristorena y del Provincial de Venezuela.

Terminaron con música. Junior, joven delegado de Colombia y Diana, joven de Venezuela, despidieron con una improvisación al P. Ignacio Suñol, quien en este año termina su labor como Coordinador de la Federación. “Te damos las gracias, por lo que hiciste, por lo que dejaste, por lo que nos enseñaste”, cantaron los jóvenes a una sola voz.

Así concluyeron 3 días largos, intensos y fructíferos en reflexiones, sentimientos, compromisos y mucho trabajo hacia el futuro. Todos se van con las manos y los corazones llenos de alegría y amor. El amor fluyó, se sintió, el amor de todos y todas dejó huella en los corazones de los que tuvieron la alegría y la dicha de participar en este primer Congreso de jóvenes de Fe y Alegría.

Muchos y muchas se robaron los corazones. Siempre recordaremos a Sofía, Enzo, Jairo, Marco Antonio, Miriam Hilary, Sergio Ariel, Karine, Francisco, Marcelo Cristiano, Jocelyn, Adrián, Triny, Jorgelis Rafael, Jessica Carolina, Abel Antonio, Juseth Enrique, Manuel Antonio, Leire, Ainhoa, Alba, Carlos, Jose Manuel, Cristian, Sarah Paul, Azor, Mirna Xiomara, Vanessa Elizabeth, Luis Fernando, Jaidar Jurieth, Jarold Joel, Esther Edith, Jorlenys Aileen, Cinthia Mabel, Iván Nicolás, Dana Karoline, Antonio, Paola, Raúl, José Luis, Kevin Maicoll, Luis Josè, Andrea Sarahí, Yorman Alirio, Yosimar de la Cruz, Angie Viviana, David, Junior, Daneys Yulie, Martha Milena, Diana Patricia, Zara Ospina, Juan Pablo, Mayra Yorlet.

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