“Somos protagonistas en la construcción de la paz”

“Somos protagonistas en la construcción de la paz” era la consigna que a viva voz proclamaban algunos de los estudiantes del Colegio San Ignacio de Loyola a propósito de la conmemoración del “Día de las Manos Rojas”. Una jornada en la que a través de diversas actividades se hacía conciencia, exigencia y promoción de la NO vinculación de niños, niñas y adolescentes al conflicto armado.


La jornada comenzó acompañada de voces de pequeños que contaban sus sueños de grandes, sus historias de niños, a través de los parlantes del colegio. Desde ahí, los estudiantes percibieron que era un día importante y por lo tanto, se sentían invitados a estar atentos. Toda la institución estaba dispuesta a dejarles un mensaje a través de pancartas, imágenes, fotografías que mostraban una realidad, que aunque cercana, muchas veces era olvidada o ignorada. Fue así como poco a poco fueron llegando invitados, amigos de la institución y personajes reconocidos en su lucha por la defensa de los Derechos Humanos, que hicieron que los acontecimientos del día se llenaran de mucho significado.

Entre los invitados estuvo Teresita Gaviria, presidenta de la Asociación Caminos de Esperanza Madres de la Candelaria; una organización que se dedica a luchar por los derechos de las víctimas del conflicto armado exigiendo verdad, justicia, reparación y no repetición para cada uno de los familiares de los 1.176 casos documentados de desaparición forzada. Los estudiantes de grado 10 tuvieron la oportunidad de escuchar el testimonio de Teresita, empatizar con ella y sentirse cercanos a su dolor. Ella les hizo la invitación explícita a construir paz, pues ellos son la generación de la esperanza. Esta madre de la Candelaria afirma que en un contexto tan prolongado de guerra, injusticias y odios como es el caso colombiano, solo la siguiente generación, la generación de estos jóvenes, puede construir desde la paz, cambiar los odios por amores y abrazar a las víctimas y victimarios. Al final de su intervención uno de los jóvenes participantes se acercó para abrazarla, agradecerle sus palabras y comprometerse con ella en estudiar las causas del conflicto, sus actores, para desde allí entenderlo y hacer algo por transformarlo.

De igual manera, entre los personajes del día estuvo en la institución Sebastián Ríos un joven de 24 años que hace parte de la Fundación Las Golondrinas, quien también quiso compartir con los estudiantes de grado 11 su testimonio. Sebastián fue capaz de generar vínculos de confianza y contar con detalles los vejámenes de su vida y la historia de su transformación que se da gracias al deseo de que sus 4 hijos tengan una vida mejor a la que él le tocó. Con Sebastián y Teresita se hicieron vivos los rostros del conflicto y los ignacianos e ignacianas lograron significar aquello que el día invitaba a conmemorar.

Finalmente, con el deseo de que fuese un día para todos, se aprovecharon los tiempos de descanso para la promoción del protagonismo juvenil. Para ello la música, los mensajes y las consignas fueron canales directos de comunicación. En este sentido, la presencia de ECO como intérprete de música urbana, fue clave. Él como exalumno comprometido con la justicia social a través del arte, invitó a sus compañeros y amigos a romper la indiferencia convirtiéndose en protagonistas de la Paz. De esta manera, pintarse la mano roja pasó de ser una acción lúdica y entretenida, a una acción simbólica creativa y comprometida.

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