Declaración de la Conferencia Jesuita de Canadá y Estados Unidos

Como miembros de una orden religiosa mundial que trabaja para formar hombres y mujeres de conciencia y compasión, denunciamos la Orden Ejecutiva de la Administración Trump suspendiendo e impidiendo refugiados y prohibiendo a nacionales de siete países como una afrenta a nuestra misión y un asalto sobre los valores americanos y cristianos.


Los Jesuitas -por medio de nuestro trabajo en las escuelas secundarias, universidades, parroquias y ministerios del Servicio Jesuita a Refugiados- tenemos una larga y orgullosa tradición de dar la bienvenida y acompañar a los refugiados, independientemente de su religión, al comenzar su nueva vida en los Estados Unidos. Continuaremos ese trabajo, defendiendo y estando en solidaridad con todos los hijos de Dios, musulmanes o cristianos.

El mundo está profundamente preocupado, y muchos de nuestros hermanos y hermanas están justificadamente aterrorizados. Nuestra identidad Católica y Jesuita nos llama a acoger al extraño y a acercarnos a diferentes tradiciones de fe y culturas con apertura y comprensión. No debemos ceder ante el temor. Debemos seguir defendiendo los derechos humanos y la libertad religiosa. Como dijo el Papa Francisco: "No puedes ser cristiano sin vivir como cristiano".