Francis Browne, el jesuita que hizo las últimas fotos del Titanic

  •    Febrero 20 de 2017
  •    Laproadeltitanic.blogspot.com.co
  •    Curia Provincial

En el Día del Fotógrafo, recordamos al jesuita Francis Browne, conocido por capturar con su lente los últimos instantes vividos en el Titanic.


Francis Browne era el menor de ocho hermanos, nació en 1880 en Cork, Irlanda. Su tío Robert Browne, obispo, le regaló a Francis su primera cámara fotográfica.

Obtuvo una formación productiva y se graduó en 1897, tras lo cual acudió a una gira por Europa donde se inició en la fotografía. Al regresar a Irlanda estudió teología y pasó dos años en el noviciado de San Estanislao Colegio, lo que nunca le impidió seguir dedicándole tiempo a su otra motivación, la fotografía. Por supuesto, las fotos más conocidas del P. Francis Browne son las que realizó a bordo del RMS Titanic.

El 10 de abril de 1912, Francis Browne recibió un regalo de su tío. Se trataba de un pasaje para embarcar en el viaje inaugural del RMS Titanic desde Southampton (Inglaterra) a Queenstown (Irlanda) atravesando Cherburgo (Francia). Le fue asignada la cabina Nº A37, en la cubierta de botes y a bordo del apoteósico barco, Francis Browne tuvo el gran placer de fotografiar la vida del Titanic, sus pasajeros y su tripulación. Son muchas las fotos del P. Francis Browne las últimas que se conocen de varias personas, en cuyos destinos no estaba escrito que volvieran a pisar tierra firme.

Durante la tarde del 10 de abril, el P. Browne gozaba de la travesía por Southampton, Londres y Liverpool. En el salón comedor de primera clase tuvo el gran honor de entablar amistad con una pareja de millonarios americanos, los cuales estaban dispuestos a pagarle el billete de ida y vuelta a Nueva York para poder disfrutar de su compañía durante el viaje. Browne telegrafió a sus superiores, indicándoles sus posibilidades de realizar el viaje inaugural del Titanic en su plena totalidad y en la compañía de excelentes anfitriones, pero la respuesta que recibió fue rotunda: "Abandone el barco".

Cuando el Titanic atracó en Queenstown, el P. Browne dejó el barco, muy a su pesar, y volvió a Dublín, donde continuó sus estudios teológicos. Cuando conoció la noticia del trágico destino del Titanic, comprendió que sus fotos serían de gran interés y valor. Negoció la venta de las fotografías con varios periódicos y fueron publicadas por todo el mundo. Naturalmente, Browne guardó a buen recaudo los negativos, de los cuales se compone el famoso álbum del P. Browne "Albúm Titanic del Padre Browne"

Para ver el "Albúm Titanic del Padre Browne" haga clic aquí.