CPAL: Discusión de la Prioridad 3

  •    Marzo 27 de 2017
  •    Equipo Comunicaciones
  •    Jesuitas
  •    CPAL

En el tercer día de trabajo, del evento Impactando, fue tratada la prioridad 3 del Proyecto Apostólico Común de la CPAL: “Diálogo fe y culturas. Los participantes reflexionaron y analizaron el trabajo que ha realizado la Compañía de Jesús en los últimos años en sus distintas iniciativas para tender puentes de diálogo entre la fe y las culturas en América Latina y el Caribe, con particular atención a la cultura global, como servicio a las personas, a la sociedad y a la Iglesia”.


Las preguntas propuestas fueron: ¿En qué medida nuestra fe nos interpela y exige una abertura a buscar un diálogo serio, profundo y contextualizado con la cultura actual en sus múltiples manifestaciones?, ¿Cómo estamos encarando institucionalmente, desde una actitud de diálogo, la diversidad cultural y religiosa de nuestros pueblos en lo que respecta a las consecuencias del imperativo de la productividad y el lucro de la cultura occidental?, ¿Puntualmente qué tendríamos que mejorar para encarar las exigencias de fondo de esta Prioridad?

En el resumen final destacan que la Prioridad 3 es un objetivo que exige a los colaboradores laicos y jesuitas de Latinoamérica asumir nuevas identidades que permitan abrir horizontes, con cuatro temas fundamentales que son: la importancia y complejidad del tema; el carácter transversal; los principios generales de acción; y las propuestas concretas para reorientar la actual formulación de la prioridad.

Acá alguna de las reflexiones que se destacaron:

Hay que tener una comprensión y un análisis mucho más a fondo sobre sus alcances, sus límites y sus aportes.

Se insiste en que la reformulación de la prioridad no se vea limitada a los jesuitas, especialmente en lo que se refiere a formación y equipos de estudios sobre el tema. Tampoco que sea reducida a comisiones de expertos.

Debemos preguntarnos en todo momento qué podemos aprender de los escenarios de diversidad cultural en los que nos movemos.

Tener como punto de apoyo la dignidad de la persona humana como creación de Dios, sobre todo en los escenarios donde las expresiones humanas parezcan opuestas a lo que estimamos como correcto.

Ser conscientes de los límites del diálogo: no siempre los interlocutores están en disposición de entrar en él.

Desarrollar una línea de acción en torno a la ecología en defensa de la Casa Común evidenciando el carácter cultural de la crisis civilizatoria en la que nos encontramos.

Proponerse actuar en redes en el momento de divulgación de ideas alternativas, contando especialmente con la diversidad de sujetos que actúan a través de los medios de comunicación masiva y con los múltiples grupos que en América Latina promueven la interculturalidad.