El final de una etapa de formación

  •    Agosto 01 de 2017
  •    Daniel Esteban Torres Oviedo
  •    Bogotá

Después de un año y medio, culminó una etapa de formación y acompañamiento entre Huellas Doradas II y Ausjal en temas que trabajan el liderazgo ignaciano.


La Casa Ignaciana de la Juventud fue el sitio de encuentro entre el Programa Ausjal y el Movimiento Juvenil Huellas (etapa doradas II) para dar cierre al proceso formativo. Del 21 al 23 de julio, se realizaron varias actividades facilitadas por Silvia Chaparro, coordinadora de proyección social de Ausjal, Alejandra Lara y Natalia Cera, acompañantes comunitarias.

A lo largo del proceso formativo se trabajaron varios temas como el reconocimiento de las potencialidades, la reflexión frente al entorno y el fortalecimiento de las capacidades. Todos estos temas encaminados a obtener una organización mayor social y un enriquecimiento de liderazgos en las comunidades de Huellas.

“Sentí que se logró el objetivo del curso taller, que era recordar y brindar herramientas para la siguiente etapa de Huellas, para el trabajo con y la construcción de comunidad. Además, pudimos compartir muchos momentos lindos, y reírnos mucho”, afirmó la acompañante comunitaria, Alejandra Lara.

Dentro de los grandes resultados que se dieron en este cierre formativo, resalta el compromiso, por parte de la comunidad huellista, de formular un proyecto de reconciliación y paz desde la espiritualidad ignaciana.

Celebramos y agradecemos este proceso que culminó de forma exitosa el pasado domingo.