Con el corazón abierto para conocer la Iglesia Latinoamericana

Valério António, S.J., de la Provincia de Portugal, vivió su Tercera Probación en Cochabamba durante los últimos seis meses. Compartimos con ustedes lo que significó esta experiencia para él.


Siempre que tenemos estas experiencias internacionales de estar con compañeros jesuitas de otras partes del mundo son beneficios muy grandes porque uno percibe que hay diferencias no solo de temperamento por ser personas distintas, sino las culturas, los ambientes donde cada uno ha vivido y desarrollado su misión, uno ve que hay cosas que son comunes pasamos por las mismas cosas, hablamos el mismo lenguaje. Me encuentro muy motivado sobre todo por la dinámica interior que esta experiencia proporciona porque voy a regresar a la misma misión que estaba haciendo y es la oportunidad de regresar, pero con un fundamento mucho más construido, mucho más reflexionado. Por eso todos los talleres, las experiencias que hemos tenido aquí han sido muy importantes para tomar notas para aplicar en la misión que tengo hoy como jesuita.

Quería conocer la realidad de la iglesia en Latinoamérica ya que oía hablar mucho. Encontré una iglesia con más jóvenes, comparando con Europa, se ve que tienen más jóvenes que frecuentan las parroquias y los grupos y también con una conciencia más grande de la participación de los laicos en la vida de la iglesia , se ve que el clero no es mucho y se ve que hay una comunidad que consigue llevar adelante la vida de su propia comunidad.

A los próximos tercerones: Tienen que venir con el corazón muy abierto y muy disponible para contactar con una realidad distinta, no es lo mismo que venga un tercerón de otro país de Latinoamérica, que tiene más contacto con la cultura y realidad de Bolivia. Es diferente para quien viene de Europa, las cosas son más diversas. Así que ¡venga con muchas ganas, irá a disfrutar mucho!