Los EEP, una experiencia vivificante en el seguimiento de Cristo

La casa de Ejercicios Santa María de los Farallones, fue el escenario perfecto para la jornada de Ejercicios Espirituales Personalizados (EEP), realizados en Santiago de Cali del 6 al 15 de octubre. Allí nos dimos cita un grupo de 24 personas y 4 Acompañantes, para experimentar la grandeza del "Sentir y Gustar" la presencia viva y creadora de Jesucristo en lo más profundo de nuestros corazones.


Pudimos escuchar su voz a través de las MOCIONES, en medio de un oasis de vida, donde el verde del paisaje y la dulce melodía del canto de las aves, nos hizo tomar conciencia de ese Dios que abraza con ternura, ama, comprende y nos envía a una misión en el contexto que vive el país.

En los Ejercicios Espirituales Personalizados -caracterizados por la alegría, la oración y la escucha del Espíritu que nos habló en el silencio y la meditación atenta de la palabra de Dios- participaron personas de la parroquia San Francisco Javier de Bogotá (5 personas); los colegios San Bartolomé La Merced, de Bogotá y Berchmans de Cali (3 personas) y la Universidad Javeriana Cali (una persona); además el equipo de Comunicaciones Jesuitas Colombia (3 personas); la comunidad de Hermanas Bethlemitas (2 personas); las hijas de Jesús de Kermaría (2 personas) e invitados especiales (8 personas).

Lo que nos dejó la experiencia:

“Fue un aprender a caminar y saber tomar los caminos. Descubrir que todo lo que ves y sientes son regalos de Dios. Los Ejercicios te enseñan a destapar esos regalos y aprovecharlos en plena libertad, fe y amor” .José J. Wilches, docente Colegio San Bartolomé La Merced.

“La experiencia me permitió ordenar mi casa, sentir y gustar a un Dios misericordioso habitándome y aconteciendo en mí y en todos los que participamos de esta experiencia en Cali. Estos 9 días de EEP, lo resumo en esta frase: Recibí lo que necesitaba y con gusto animaría a otros a vivir la experiencia. Hay que vivirla para gustarla y saborearla y hacer que esto trascienda en el día a día”. Hna. Gelsomina Rodas B., Provincial de la Congregación religiosa Hijas de Jesús de Kermaría.

“El gozo y la gracia de haber vivido por medio de los EEP una gran experiencia de profundización y renovación espiritual. Gracias infinitas doy a Dios y a nuestros acompañantes, por guiarnos hacia un encuentro espiritual y comunitario a partir de la búsqueda de Dios, desde la propia experiencia vital y personal de cada ejercitante. Los invito para que vivan esta gran experiencia pues quien la vive es quien la descubre”. P. Juan Ismael Castrillón, sacerdote Eudista.

“Una posibilidad de encontrarnos a nosotros mismos y así reconciliar y sanar procesos en nuestro interior. Fortalecernos integralmente, encontrar sentido acerca de qué quiere Dios de nosotros y aprender a amarnos y aceptarnos con nuestras luces y sombras para ser día a día seres humanos más felices”. Óscar Eduardo Miranda, Colegio Berchmans.

“Una experiencia muy gratificante y enriquecedora, adelantada en un hermoso entorno natural con la vegetación y las aves, donde el silencio se vuelve vehículo de un inolvidable viaje a nuestro interior, que nos permite ratificar que Dios habita está en nosotros”. Álvaro Guerrero Melo, Parroquia San Francisco Javier.

“Llegué con una Cruz y me voy con una bendición. Reconcilié el camino que me lleva a Dios y es muy fácil porque Dios está en mi y yo estoy en Dios y lo demás no importa”. Carlos Alberto Zambrano.

Un reconocimiento especial a los PP. Julio Jiménez, S.J. y Alejandro Londoño, S.J., a María Teresa Moncada y Paula Adarme, quienes nos acompañaron y guiarnos con sabiduría por el sendero de la experiencia.

Los EEP, son una experiencia vivificante en el seguimiento de Cristo quien ha hecho posible que en 36 años, la realicen 126 grupos, con un promedio de 30 personas. En la década del 2000 se daban 4 tandas simultáneas. En Bucaramanga los laicos asumieron esta misión y llevan 18 años prestando este servicio, algunas veces sin sacerdote.