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Hermano Nelson Otaya, S.J.

Nelson Otaya, S.J., habla sobre la vocación del Hermano Jesuita.

 

“La educación y la pastoral me apasionan”: H. Nelson Otaya, S.J.

El H. Nelson, a quien le gusta hablar con la gente y le llena de alegría acompañar a las personas, considera que la vocación del Hermano es una consecuencia de aquello que internamente va encontrando. Y explica: “Aquello que me apasiona y me motiva para construir y proponer alternativas en una sociedad como la que tenemos en este momento en Colombia”.


Nació en el llamado Valle del Sibundoy, departamento del Putumayo en 1981. Ingresó a la Compañía de Jesús en el año 2002. A sus 36 años posee una licenciatura en Teología de la Pontificia Universidad Javeriana en Bogotá; tiene un pregrado en Ciencias de la Educación de la Pontificia Universidad Salesiana de Roma y adelanta una maestría en Estudios de Paz y Resolución de Conflictos en la Universidad Javeriana.

Dentro de los distintos destinos apostólicos, encomendados por la Compañía, ha sido Director de Pastoral en el Colegio San Bartolomé La Merced, Bogotá; Sotoministro en el Instituto Bíblico Oriental, Roma y miembro de la consulta de casa en el Collegio San Roberto Bellarmino en Roma. Actualmente es Director de Pastoral del Colegio San Bartolomé La Merced.

¿Qué lo motivo para ser Hermano Jesuita?

Al inicio puedo decir que era la idea que más tranquilo me dejaba frente a una opción de vida religiosa. En mi contexto tenia algunas referencias del modo de ser religioso, por ejemplo: Los Hermanos Maristas con su trabajo en la educación fueron un punto de referencia para el sentido apostólico desde el trabajo con los jóvenes. Las hermanas Carmelitas desde su dedicación a la contemplación me aportaron la dimensión espiritual. De la misma manera, las Hermanas Franciscanas, en especial un grupo de pastoral infantil que ellas lideraban, fueron importantes para cultivar la dimensión pastoral y la fuerza por la misión. Además de este ambiente religioso, fue fundamental mi experiencia de colegio. Durante este tiempo me vinculé a varios grupos de tipo ecológico, cultural, social y de liderazgo. En cada espacio encontré momentos únicos que hoy hacen parte de mi experiencia de Dios, pasión por la educación y la ecología. Finalmente, el amor y la dedicación de mi familia, lograron trascender los valores que me condujeron a plantearme seriamente la posibilidad de ser Hermano Jesuita.

En todo este proceso, los medios fueron apareciendo en el camino por medio de personas cercanas, con palabras justas en los momentos indicados.