"El Señor es la razón y el amor de mi existencia”: Germán Bernal, S.J.

German Bernal, S.J. cumple hoy 60 años de haber ingresado a la Compañía de Jesús. En su corazón tiene una infinita gratitud con los jesuitas que lo acogieron dentro de su familia y le ofrecieron el espíritu de Ignacio y el apoyo de tantos hermanos y amigos.


“60 años de jesuita significan para mí la convicción de que como Ignacio soy un pecador llamado a ser pescador en la tarea del reino” dijo con la voz entrecortada por la emoción el P. Germán Bernal, S.J., cuando le preguntamos sobre esta importante fecha.

“Significa, la alegría, de haber sabido mantener una palabra dada al Señor desde la primera juventud para ser su amigo”, agregó el P. Bernal.

Ingresó a la Compañía en 1957 y a sus 75 años de edad, cree que el Señor le ha regalado el don de la alegría y la fortaleza para responder a los desafíos personales y pastorales en distintas circunstancias y en este momento de la vida, que afirma, ya no es tan fácil afrontar.

El P. Bernal, relata que desde su niñez presintió sería feliz en la Compañía de Jesús. Dos hermanos suyos ya eran jesuitas. “Ellos me irradiaban esa plenitud de vida. No desconocía que, como en toda vida humana, habría problemas”.

Y agrega: “Siempre sospeché que valía la pena consagrar la existencia a los ideales de Ignacio y que en la variada gama de tareas y misiones encontraría, siempre, un lugar y una posibilidad de poner mi vida al servicio del Reino.”

Se ordenó sacerdote en 1971 e hizo sus últimos votos en 1984. Es licenciado en filosofía y letras, y en Teología en la Pontificia Universidad Javeriana y posee un máster en Teología Catequética del Instituto Católico de París. Fue Director de la Casa Santa María de los Farallones, Cali; Director de la Emisora Javeriana Estéreo, Bogotá y Director durante 20 años de la Misa por T.V. De igual manera, ha sido profesor de Liturgia en la Facultad de Teología de la Universidad Javeriana. Actualmente, es el Rector de la Iglesia San Ignacio en Bogotá.

Conocido por su gusto por la música - especialmente la destinada a la celebración litúrgica - y por ser un creativo constructor de pesebres, el P. Bernal finaliza diciendo: “El Señor es la razón y el amor de mi existencia”.