Francisco Zuluaga, S.J., toda una vida al servicio de la iglesia y de la Compañía de Jesús

En sus 70 años de Compañía, Pachito Zuluaga, como le decimos afectuosamente, agradece infinitamente al Señor porque le ha permitido tener hoy una total lucidez para seguir sirviendo a la Compañía en lo que quiera para él. A sus 85 años de edad y con el mismo fervor de siempre, ora por la Iglesia y por todos los jesuitas, en la Casa Pedro Arrupe, de Medellín.


“Oro por el Papa Francisco, por el Padre General y por el Padre Provincial para que el Señor les conceda sabiduría y fortaleza para hacer lo que él quiere de ellos, en la iglesia universal, en la Compañía Universal y en la Provincia” agrega.

Pachito, caracterizado por transmitir sencillez y cercanía, nació en El Santuario, Antioquia en 1932. Ingresó a la Compañía de Jesús en 1947 y se ordenó sacerdote en 1962. Su vocación sacerdotal nació y se maduró en el seno de su familia. “Mi familia era muy cristiana. Yo tenía dos hermanos jesuitas, uno del clero diocesano y 5 religiosas salesianas. Siendo muy niño siempre pensé en ser jesuita y estar al servicio de la Compañía.”

Es licenciado en Filosofía y Letras, y Teología de la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá. Así como licenciado en Sociología Religiosa de la Pontifica Universidad Gregoriana de Roma.

Dentro de las misiones encomendadas por la Compañía de Jesús a lo largo de su ministerio sacerdotal, ha sido: ayudante de Planeación en el Centro de Investigación y Acción Social (CIAS); Superior del Teologado, en Bogotá; del Instituto Mayor Campesino – IMCA, en Buga; de la Residencia Pignatelli, y de la Residencia Pedro Fabro, en Bogotá. También, se desempeñó como consultor de provincia, formador y coordinador de estudios del Noviciado en Medellín.