Continua La Regionalización en Antioquia

Se realizó un nuevo encuentro de regionalización con la participación de cerca de 100 representantes de las obras que integran el proceso.


El sábado 21 de abril se realizó un nuevo encuentro de regionalización con la participación de cerca de 100 representantes de las obras que integran el proceso.

En esta ocasión se hizo con el objetivo de compartir un taller de oración (primero personal y luego grupal), apoyados en el texto bíblico donde se narra la historia de los discípulos de Emaús.

Este encuentro fue presidido por el P. Horacio Arango S.J., quien contextualizó el sentido del mismo, y dirigido por el P. Gustavo Baena S.J., quien hizo una presentación de este texto que plantea San Lucas y luego invitó a que esta narración bíblica interpelara la vida de los asistentes, de tal manera que pudieran descubrir algo que les llamara especialmente la atención y rastrearan allí lo que les quería decir Dios a través de esta situación.

Terminada esta oración personal, el P. Baena invitó a reunirse en grupos de 6 o 7 personas para que cada uno pudiera compartir la experiencia que había tenido y con su mensaje se convirtiera en palabra de Dios para los otros. Así se hizo lográndose una riqueza espiritual muy grande en el compartir, que fue significativamente valorada por los asistentes. El P. Gustavo invitó a utilizar con más frecuencia este método de oración como una manera eficaz de ponerse en las manos de Dios y escuchar lo que nos dice.

Después de un descanso se realizó la celebración de la pascua, como expresión de la mayor festividad litúrgica que ameritaba ser compartida en esta comunidad integrada por las obras inscritas a este proceso de regionalización. El P. Baena explicó el sentido de la cuaresma y de la Pascua. Esta explicación la profundizó a través de los símbolos utilizados por la iglesia: el fuego, el cirio pascual y el agua. Al terminar el ritual con la renovación de las promesas bautismales, cada participante, pensando en la obra a la que pertenece, escribió en una hoja cómo incide esta experiencia pascual en el propósito de la regionalización (inclusión, equidad y justicia) y un representante de cada obra salió a leer este propósito, quemó la hoja en el fuego pascual como compromiso y luego recibió un cirio que representaba la luz de Cristo resucitado que iluminaba a cada hora para esa obra. Al final hubo una bendición de todas las personas y las obras.