Pascua de doña Enriqueta Rengifo de De Roux, madre del Padre Provincial Francisco de Roux, S.J.

Comunicado sobre el fallecimiento de la Sra Madre del Padre Provincial Francisco de Roux, S.J.


El día de ayer 13 de mayo, día de la Virgen de Fátima y día de la Madre, faltando cinco minutos para las dos de la mañana, Mamá Enriqueta se fué al cielo, pasó al Misterio de Dios con una paz inmensa, en su cuarto. Estuvo muy feliz y consciente hasta la tarde de la víspera, sonriendo con sus hijos e hijas. Cantó el trece de mayo balbuceando la letra porque había perdido el habla, y oró con ilusión y con esperanza repitiendo con sus labios el Confío ante el cuadro del Sagrado Corazón que bajamos de la pared para ponérselo frente al rostro. Luego se quedó en silencio y se durmió y ya no estaba entre nosotros. Los médicos nos habían dicho que su partida iba a ser probablemente larga, que podía tomar una semana o más, y ella se nos fue para quitarnos la incertidumbre de una agonía prolongada. Nos dejo la sonrisa de sus últimas horas y la fe impresionante de su oración. Su última noche fue la canción del alma:

En una noche oscura,

con ansias, en amores inflamada,

¡oh dichosa ventura!,

salí sin ser notada

estando ya mi casa sosegada. .

En la noche dichosa,

en secreto, que nadie me veía,

ni yo miraba cosa,

sin otra luz y guía

sino la que en el corazón ardía.

Aquésta me guiaba

más cierto que la luz de mediodía,

adonde me esperaba

quien yo bien me sabía,

en parte donde nadie parecía.

¡Oh noche que guiaste!

¡oh noche amable más que el alborada!

¡oh noche que juntaste

Amado con amada,

amada en el Amado transformada!

Con la paz de Mamá para todos y todas, para siempre, Francisco de Roux, S.J.