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                                                                                                                                                                                 Marzo 9 de 2010
Responsable: P. Socio
Con la colaboración de JESCOM-Colombia
 

MENSAJE DE LOS TERCERONES
COLOMBIANOS QUE SE ENCUENTRAN EN CHILE  

 

Mensajes enviados por los PP. Javier Castillo, S.J. y José Raúl Arbeláez, S.J. una semana después de ocurrido el terremoto. Ellos se encuentran en Calera de Tango, donde realizan sus Ejercicios Espirituales. 

 

Correo de Javier: jcastillo@jesuits.net
Correo de José Raúl:
joseraularbelaez1@hotmail.com 


Mensaje de Javier Castillo:

 

Hola a todos y todas

 

Estamos en un pequeño receso  en la mitad de la segunda semana de los Ejercicios. La experiencia es inmejorable, ha sido una gozada en todo momento pues Dios ha sido grande con todos los que estamos embarcados en esta experiencia. Cuando termine el mes os comentaré más largo.
 


Por ahora y, por sugerencia de Juan, nuestro instructor, sólo unas breves líneas para comentaros que gracias a Dios todos estamos bien. La casa, siendo del siglo XVI ha resistido como un titán, sólo se ha echado a perder algunos estucos o pañetes. La nación está muy tocada pues ha sido muy grave y la reconstrucción puede tardar años, gracias a Dios la solidaridad y la esperanza de este pueblo es grande. Las réplicas fastidian de vez en cuando pues algunas son grandes, sin embargo nos vamos haciendo a esta experiencia de sentir como se nos mueve el piso. Parece que hay semejanza en la dinámica de los Ejercicios pues Dios nos mueve bastante el piso.

 

Bueno, un abrazo para todas y todos. Seguimos contando con vuestras oraciones.
 

Imágenes de Chile después del Terremoto


Mensaje de José Raúl:


Querida familia, queridos compañeros, amigos y amigas:

Por fin, después del terremoto, contamos con el servicio de internet. Quiero agradecer de todo corazón las muestras de afecto y preocupación de todos ustedes. Alrededor de las 4:00 a.m. del 27 de febrero (en estos momentos de nuevo estamos sintiendo una de las réplicas, da un poco de susto, pero ya no corremos) me desperté sintiendo lo que creía que sería un simple temblor de tierra. Ya habíamos sentido uno hacía unos 8 días. Rápidamente aquello tomó unas dimensiones que produjeron en mí lo que califico como “lo más aterrador que haya podido vivir en mi vida hasta este momento”. Creyendo que no tendría tiempo de salir al patio antes de que el techo se me viniera encima, me tiré debajo de la cama y allí, de espaldas y pidiendo a Dios de manera angustiosa que aquello terminara, viví los dos minutos que duró el fuerte remezón (dicen que desde que comenzó hasta que terminó pasaron tres minutos). Afortunadamente, la casa, que ya ha resistido muchos terremotos, supo resistir también este. Muchas paredes agrietadas, una nube de polvo que tardó varios minutos en asentarse, estuco y algunos terrones que alcanzaron a caer, pero nada de gravedad. Ninguno de nosotros salió lastimado. En los alrededores, a 11 kilómetros de nuestra casa, toda una familia falleció al caer sobre ellos un silo (contenedor enorme de granos).

Las noticias ya les han dado a ustedes una idea de la magnitud del terremoto y de sus consecuencias. No me imagino lo que habrá sido el momento mismo del terremoto allí en el lugar del epicentro: Concepción y alrededores. Si nosotros que estamos a muchos kilómetros de dicha ciudad experimentamos tal horror; si muchos vecinos que recuerdan el terremoto del 85 dicen que, el de ese año, no fue de tal magnitud; imaginen, entonces, ustedes lo que los habitantes de Concepción y alrededores pudieron vivir en esos momentos. Nosotros, en Santiago y alrededores, poco a poco, vamos retornando a “la normalidad”. Se retoman las actividades y estamos un poco más tranquilos a nivel sicológico. Desafortunadamente para muchos al sur de Chile la normalidad no llegará jamás: muchos han perdido a sus seres queridos y muchos más han perdido sus viviendas. Ante este hecho, me impresiona fuertemente el sentido de solidaridad de los chilenos. Seguro saldrán adelante. Hay mucho coraje en ellos. Más adelante espero poder escribirles de manera personal. Ya estamos en la segunda semana de ejercicios espirituales. Los he tenido siempre presentes. Confío también en sus oraciones.

De nuevo gracias a ustedes por sus muestras preocupación y cariño.

 


 

LA COMUNIDAD DE TIERRALTA LE ENTREGA
A LA COMPAÑÍA DE JESÚS UNA PLACA CONMEMORATIVA
 


Placa conmemorativa ofrecida a la Compañía de Jesús y  con algunas de las personas  allegadas a la Parroquia: Rocío Flórez, Evie Salcedo, César Camargo, Rafael Nieto, Lázaro Julio, Senery Almanza, Beatriz Salgado, Carmen Sánchez y sus hijos
 

El 28 (29) de febrero, celebramos los treinta años de presencia de la Compañía de Jesús en Tierralta. La comunidad ofreció una placa conmemorativa a los jesuitas por su acompañamiento durante todos estos años.

 

Los trámites de la entrega de la parroquia de San José se vienen realizando en conformidad con la hoja de ruta establecida.
 

Cortesía: PP. Jorge Uribe, S.J. y Álvaro Gutiérrez, S.J.


 

 
 
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