DIÁLOGOS SOBRE EL EVANGELIO DE HOY
 

EN FORMA DE GUIÓN DE RADIO

   

Domingo 1C Cuaresma: Tentaciones

DIÁLOGOS sobre el Evangelio del Domingo

(especialmente para radio)

"No sólo de pan vive el hombre" (Lc 4, 1-13)

                                                                                   José Martínez de Toda, S.J.(martodaj@gmail.com)
Caracas, 21 febrero 2010
 

 

Moderador/a: Buenos días. Estamos aquí en el Estudio… (Se presentan los participantes).

El Evangelio del domingo de hoy presenta un debate entre Jesús y el diablo. Son las famosas Tentaciones de Jesús. Escuchémoslo.

Lectura del santo evangelio según San Lucas (Lc 4, 1-13)

NARRADOR/A En aquel tiempo Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán y, durante cuarenta días, el Espíritu lo fue llevando por el desierto, mientras era tentado por el diablo. Todo aquel tiempo estuvo sin comer, y al final sintió hambre. Entonces el diablo le dijo:

DIABLO "Si eres el Hijo de Dios, dile a esta piedra que se convierta en pan".

NARRADOR/A Jesús le contestó:

JESÚS"Está escrito: "No sólo de pan vive el hombre".

NARRADOR/A Después, llevándole a lo alto, el diablo le mostró en un instante todos los reinos del mundo y le dijo:

DIABLO"Te daré el poder y la gloria de todo eso, porque a mí me lo han dado, y yo lo doy a quien quiero. Si tú te arrodillas delante de mí, todo será tuyo".

NARRADOR/A Jesús le contestó:

JESÚS"Está escrito: "Al Señor, tu Dios, adorarás y a Él sólo darás culto".

NARRADOR/A Entonces lo llevó a Jerusalén y lo puso en el alero del templo y le dijo:

DIABLO"Si eres hijo de Dios, tírate de aquí abajo, porque está escrito: "Encargará a los ángeles que cuiden de ¨Tí", y también: "Te sostendrán en sus manos, para que tu pie no tropiece con las piedras".

NARRADOR/A Jesús le contestó:

JESÚS"Está mandado: "No tentarás al Señor, tu Dios".

NARRADOR/A Completadas las tentaciones, el demonio se marchó hasta otra ocasión.

Pregunta 1 –  Este evangelio asusta: Jesús y el diablo frente a frente. ¿Qué pasó en realidad?

El relato evangélico de las tentaciones en el desierto no debe ser leído como una narración histórica, sino como un esquema teológico y un resumen, en tres momentos, de las pruebas que Jesús tuvo que superar a lo largo de toda su vida.

Pregunta 2 – ¿Cuál fue la primera tentación?

El tentador ve a Jesús hambriento, y le dice: “Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan.” Es la tentación del cuerpo, del hambre, del poder.

            Le dice ‘Hijo de Dios’, aludiendo a aquella voz de Dios Padre en su Bautismo: “Éste es mi Hijo”. El diablo le quiere hacer dudar: “Si eres Hijo de Dios…”, y le reta a que demuestre su divinidad.

Pregunta 3 – Entonces, ¿qué significa realmente para un Jesús hambriento ser Hijo de Dios?

Para Jesús, ser Hijo no tiene nada que ver con aprovecharse de su poder y demostrarlo.  No se trata de aprovecharse para hacerse milagros y vivir cómodamente a cuenta de ellos: como ‘el hijo de papá’, que usa el carro de su padre para cualquier cosa.

 Ser Hijo es fiarse de Dios y de su Palabra incondicionalmente. En el evangelio de Juan (4,34), Jesús les dice a sus discípulos: “Mi alimento es hacer la voluntad del que me ha enviado y realizar su obra”. Es decir, no le alimenta alardear ni hacer valer sus derechos. No “le engorda” ser poderoso.

Por eso Jesús responde al diablo: Escrito está: “No solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.” Como diciendo: “El alimento es importante para uno, pero ante la perspectiva del milagro, dice que es más importante toda Palabra que sale de la boca de Dios.”

Pregunta 4 – ¿Por qué es más importante la Palabra de Dios?

Porque esa Palabra de Dios no habla de egoísmo, sino de amor, de servicio al prójimo, de fidelidad, de valores que no se marchitan, de preocuparse por otros y menos por sí mismo.

            Por ejemplo, Jesús multiplicó los panes, pero fue para alimentar a los hambrientos.

Por cierto, las tentaciones que tientan más no son las grandes, sino las que vienen envueltas en un lenguaje que suena como la verdad.

Pregunta 5 – ¿Y cuál es la segunda tentación?

Para la segunda tentación, el diablo lo sube a un monte muy alto, y le muestra todos los reinos del mundo, sus ejércitos, su poder, sus riquezas, sus monumentos.

            Y le dice: “Todo esto te daré, si me adoras”.

Pero Jesús se presenta soberanamente libre, íntegro e insobornable. Jesús responde: “Vete, Satanás, que escrito está: Al Señor tu Dios adorarás y á él solo servirás”. 

Pregunta 6 – Entonces, ¿son dos caminos distintos: el de Jesús y el del mundo?

            S. Ignacio de Loyola pinta muy claramente estos dos caminos contrapuestos en sus “Ejercicios Espirituales” en la meditación de “Las dos Banderas”: la de Jesús y la del diablo (EE., 136-147).

El camino del mundo tiene tres pasos que nos enredan y nos deshumanizan:

Primero, la codicia de riqueza. Segundo, la búsqueda de honores. Tercero, la “crecida soberbia”, de la cual pueden venir todos los males. “La raíz de todos los males es el afán del dinero” (1 Timoteo 6,10).

Para Ignacio el camino de Cristo, en cambio, es precisamente todo lo contrario:

Primero, la pobreza (o austeridad). Segundo, ser despreciados. Y, por fin, la humildad, que es la mejor disposición para todos los bienes, como el servicio y el amor. 

Pregunta 7 –  ‘Cuál es la última tentación?

Por fin, el diablo lleva a Jesús a las almenas del templo de Jerusalén.

Abajo estaba la multitud. El diablo le susurra a Jesús: “¡Qué momento tan bueno para presentarte ante todo el pueblo como Mesías! Así te presentas ante todos a lo grande, a lo espectacular, como caído del cielo. Échate. Y descenderás sobre ellos suavemente. Vienes a salvar el mundo. Así rápidamente podrás conseguir muchos seguidores.

Pregunta 8 - ¿Y cómo reacciona Jesús? 

La estrategia de Jesús para llevar adelante su misión es distinta: vivir con la gente, hablar con ella, decirle que Dios es su Padre, que Dios es amor. Él repetirá: “Ámense los unos a los otros”. “Sean humildes, no jactanciosos, porque la soberbia lleva a todos los males”. “El que quiera venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo”. Jesús deja a la gente en libertad. No usa recursos psicológicos impulsivos, que disminuyen la libertad y el raciocinio. ‘El fin no justifica los medios’.

Y Jesús le respondió al diablo:

No tentarás al Señor, tu Dios” (Deuteronomio 6,16).

 El diablo entonces le dejó: y he aquí que los ángeles llegaron y le servían.

Pregunta 9 – Comenzamos la Cuaresma el pasado Miércoles de Ceniza. ¿Qué es la Cuaresma?

La Cuaresma es un período de 40 días para examinarnos si somos víctimas de las Tentaciones, que Jesús superó.

Es un tiempo de conversión a los valores auténticamente humanos y cristianos.

            La Cuaresma es el tiempo de cambiarme a mí, para cambiar este mundo de maldad.

Despedida

Les invitamos a la Misa, a la Eucaristía, sacramento del amor. Venimos a la Misa, para cambiarnos, para cambiar las cosas, para ser diferentes. Las Lecturas hablan de la lucha entre el Bien y el Mal, entre Jesús y el Diablo, entre nosotros y el Diablo. La fuerza para vencer nos viene de la Eucaristía, de Cristo, que es nuestro alimento.

FIN

<Este GUIÓN RADIOFÓNICO y el de otros domingos pasados y futuros se hallan en

http://www.homiletica.org/ciclos.htm  y en

http://www.jesuitas.org.co/documentos/dominical/JoseMartinez/Archivo.html

El evangelio de hoy está dramatizado en el capítulo UTJ 23 “Un profeta en su casa” de la serie radiofónica «Un tal Jesús», de los hermanos LÓPEZ VIGIL. El guión y su comentario pueden ser escuchados y leídos en:  http://www.untaljesus.net/texesp.php?id=1100023

Advertencias al Equipo de Producción:

Conviene que haya un Moderador, que salude al principio, despida y haga las preguntas. Ellas son respondidas por los otros participantes en el programa. Conviene que haya también un Encargado de las canciones, para que las tenga listas y las dé al Técnico de sonido de la radio en el momento oportuno.

El programa puede durar hasta una hora. Aquí se han puesto algunas sugerencias de ideas, que se pueden abreviar o alargar. Hay muchas preguntas. Elijan las que les parezca mejores. Se han numerado para facilitar su selección. Conviene que se reúnan antes para orar juntos, seleccionar y discutir.

Es importante tener mucho cuidado en no simplemente “leer” el Guión, como si fuera un cuestionario, sino que lo asuma como una guía de conversación. En radio se nota en seguida cuándo uno está leyendo, y cuándo conversa. Por ejemplo, en la conversación solemos mover las manos, sobre todo si estamos contando algo importante; el que lee no mueve las manos.



Historia tomada de la homilía del P. Hermann Rodríguez, S.J”

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