|
|
1556. A las cuatro de la tarde de este día,
jueves, San Ignacio de Loyola, postrado en su lecho de enfermo, llamó al P.
Polanco y le rogó "que fuese a San Pedro y procurase hacer saber a Su
Santidad (Paulo VI), cómo él estaba muy al cabo y sin esperanza o casi sin
esperanza de la vida temporal, y que humildemente suplicaba a Su Santidad le
diese su bendición a él y al Maestro Laínez, que también estaba en peligro".
"Yo repliqué -dice Polanco-: ¿tanto mal se se siente V. R. como esto? Díceme:
yo estoy que no me falta sino respirar".
|

San Ignacio en su lecho de muerte | |