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Noticias de la Provincia Revista Mensual de la Provincia Colombiana |
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EDITORIAL Una Congregación de Procuradores en un tiempo oportuno El miércoles 17 de septiembre, a las 5 de la tarde, se dará inicio en Loyola a la 69ª Congregación de Procuradores. Este importante espacio de deliberación corporativa de la Compañía, en el que participan delegados de todas las Provincias y los miembros del Gobierno General, tendrá como escenario el Santuario de Loyola y como intercesor, sin duda ninguna, al Santo Fundador. Ella se realiza en un momento de grandes cambios y de profundas interpelaciones al servicio apostólico que prestamos a los hombres y mujeres de este tiempo. Bien vale la pena que, como Provincia, nos sintamos profundamente unidos a esta experiencia de discernimiento que realizará la Universal Compañía, sobre la conveniencia o no de convocar una Congregación General para consolidar o reorientar nuestros horizontes apostólicos en los actuales momentos que vive el mundo y la Iglesia. Una vez más, a través de la Congregación de Procuradores la Compañía se coloca en la disposición de dejarse llevar por la fuerza del Espíritu y hacerse dócil a sus indicaciones en la búsqueda de la voluntad del Señor. En las Constituciones (VIII, 2B, n.679), Ignacio consideró un deber de los Procuradores, el informar al P. General sobre el estado de las Provincias de tal manera que la Congregación de Procuradores haga menos frecuentes y necesarias las Congregaciones Generales, que podrían distraer a la Compañía de su dedicación a la tarea apostólica. Este mecanismo de evaluación, o de examen permanente del estado de la Compañía, repetido cada 4 años, refleja una honda disposición espiritual de toda la Compañía que debe replicarse en nosotros tanto a nivel personal como también al nivel comunitario e institucional. Se trata pues, del deseo de la Compañía de responder fiel y creativamente al llamado de su Señor. Esta respuesta la realiza con gran “ánimo y liberalidad”, a través de una revisión profunda de su ser y de su misión apostólica a la luz de los desafíos que provienen tanto de la cambiante realidad histórica como del Evangelio y de la situación de la Iglesia. Esta actitud permanente de discernimiento, de examen o de evaluación para ofrecer “un mayor servicio” revela la hondura humana y espiritual de nuestro carisma que busca ofrecerle al mundo, hombres “peregrinos” buscadores incansables del Dios siempre mayor, como lo fue Ignacio. Los invito, entonces a orar por el buen desarrollo y el buen fruto de la Congregación de Procuradores para que podamos como Cuerpo Apostólico Universal responder más acertadamente a lo que el Señor espera de nosotros hoy. También es necesario que renovemos y reasumamos la misma actitud espiritual de peregrinos en una sociedad que busca afanosamente su seguridad en los dioses globalizados de la acumulación económica , del poder ilimitado y el placer desenfrenado. Nuestra condición de mensajeros con espíritu itinerante nos coloca confiadamente “en las manos del Señor”, sabiéndonos guiados por su Espíritu y, por lo tanto, disponiendo nuestro corazón para hacerlo “ligero de equipaje” y no atado ni a las formas o ni a las rutinas del pasado. Horacio Arango A., S.J. Provincial | |||
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