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Noticias del Mes

Abril, 2004


Desde Tierralta. Reunión de los sacerdotes de las Parroquias San Pedro Claver y de San José y las tres Comunidades Religiosas Femeninas con el Obispo y su Vicario de Pastoral Social.

Por: David Sánchez, S.J. Párroco San José Tierralta

Asunto: Estrategias pastorales en referencia a la zona de ubicación en Santa Fe de Ralito (Tierralta-Córdoba).

Comentario General:

El comienzo de la reunión se dio con un análisis detallado de la realidad histórica y actual de la zona referida. Este ejercicio se llevó a cabo con la intervención de cada uno de los participantes a la reunión. Al finalizar el dicho ejercicio, el Obispo García manifestó algunos principios para así tener en cuenta por todos.

  1. La Iglesia busca, en este momento histórico de la comunidad tierraltense, asumir un papel de facilitación entre el gobierno nacional y las AUC.
  2. Los Obispos de Colombia está a favor de un papel de Iglesia a favor de la facilitación en los acercamientos entre los grupos al margen de la ley y el Gobierno Nacional.

Seguidamente, una vez se terminó esta intervención del obispo, se observó y analizó el documento emitido por el gobierno nacional y las AUC entorno a los procesos de acercamiento. Documento del 23 de mayo de 2004.

Se compartieron las mociones suscitadas por el documento y se llegó finalmente a plantear:

  1. Inquietudes surgidas en el grupo de participantes:
  • ¿Qué piensa y como se siente la comunidad afectada por este nuevo proceso?
    • Miedo y temor de las comunidades campesinas al no saber qué hacer en esta coyuntura.
  • ¿La Iglesia va a continuar el proceso de evangelización y acompañamiento que ha venido adelantando en la zona hasta ahora?
    • El Obispo resaltó la importancia de no sólo continuar haciendo presencia en la zona, sino, reforzar la misma.
  1. El Obispo señaló la necesidad de que cada párroco y cada comunidad tuviese una copia del documento en cuestión con el ánimo de mantener una unidad en los términos y en el manejo de la información. Subrayado los siguientes aspectos:
  • ¿Qué atención puede prestar la Iglesia a la zona de ubicación?
  • ¿Cómo anticipar la acción de la Iglesia en este caso en particular?

Finalmente, una vez se expusieron y discutieron estos temas, el Obispo propuso:

a. Reconocer que la Iglesia en el proceso de acercamiento entre el Gobierno Nacional y las AUC tiene un lugar al interior del Comité de Seguridad y Convivencia, constituido en el documento del 23 de mayo de 2004: De carácter permanente será invitada la Iglesia en este Comité de Seguridad y Convivencia.

b. Se requiere sostener las normas pastorales de la Diócesis en la zona.

c. Se acoge el discernimiento diocesano para considerar la posibilidad de crear una tercera parroquia, de carácter rural, y su correspondiente equipo de apoyo (teniendo como centro la zona de Caramelo). Ello, aprovechando la infraestructura con la que se cuenta.

d. El equipo de apoyo deberá sostener una actitud de autonomía y con posiciones claras a favor de la vida y derechos fundamentales de la población más vulnerable, sin excluir el acompañamiento a los paramilitares: “No estamos matriculados con el Gobierno Nacional ni con las AUC, estamos a favor de la vida, de los Derechos Humanos y del diálogo, se requiere en este proceso bajar el perfil de la Iglesia”.

e. Realizar una visita la zona de ubicación para conocer la realidad de cerca y tener así, elementos serios y reales de discernimiento (29 de mayo de 2004).

 

Recomendaciones del Obispo:

  1. Comunicación permanente con el obispo y el Equipo de Pastoral.
  2. Se requiere la pronta ayuda de entidades que puedan apoyar e iluminar a la Iglesia en su proceder en la coyuntura: taller de resolución de conflictos promovido por el Episcopado Colombiano.
  3. El obispo se asesorará de la Conferencia Episcopal sobre el proceder en este caso particular y mantendrá informado a los respectivos párrocos.

 

Homenaje

Gestor de la Sede Actual del Seminario de Tunja en su cuadragésimo aniversario de inauguración

Monseñor Ocampo y el Seminario de Tunja

Monseñor Ángel María Ocampo llegó a Tunja en 1951, en reemplazo de Monseñor Crisanto Luque Sánchez, primer Cardenal de Colombia. Las líneas gruesas de su programa pastoral propendían por la construcción de un nuevo seminario y proveer una mejor preparación a los seminaristas y sacerdotes. Monseñor Ocampo decidió encargar la formación de los seminaristas al clero secular de Boyacá, pues hasta el momento estaba a cargo de los padres Lazaristas. El proyecto incluía la capacitación y actualización de los padres profesores del seminario, para ello estableció contactos con el Pío Latino en Roma. Entre los primeros sacerdotes que salieron favorecidos en el primer turno se pueden citar al Padre Alvaro Raúl Jarro Tobos (después obispo de Chiquinquirá), a los Padres Demetrio Antonio Galindo y Martín Amaya. Sucesivamente fueron saliendo al exterior otros sacerdotes entre los cuales vale la pena destacar a los padres Benjamín Tobos, Hildebrando Espitia y Conrado Gómez. Este gran proyecto de Monseñor Ocampo requería de ingentes inversiones económicas, las cuales eran muy precarias en las arcas de la curia.


Construcción del Seminario

Se compraron entonces los terrenos donde hoy se yergue el Seminario Mayor, al norte de la ciudad, sobre la carretera central del norte, al señor Francisco Ruiz. Monseñor Ocampo, como jesuita, solicitó a la Facultad de Arquitectura de la Universidad Javeriana, abrir un concurso para seleccionar el mejor proyecto. Fue favorecido uno elaborado por tres eminentes arquitectos.

Conseguir los recursos para la construcción fue toda una empresa difícil. Monseñor Ocampo tomó la única alternativa: vender la finca de Soracá para pagar deudas de la compra del lote seleccionado y para iniciar la construcción del edificio. Nombró como administradores en forma sucesiva a los padres Antonio Sabogal, José Ezequiel Combarías y Abraham Gaitán Mahecha. Estos cambios fueron dinamizando las labores y proyectos promovidos por el obispo.

Apenas se levantaban los imponentes muros del nuevo edificio para el seminario mayor cuando vino una terrible crisis económica en la curia por el cual el sueño de Monseñor Ocampo estuvo al borde del colapso. Pero actuó con prontitud, cambió el nombre de Tesorero de la curia por el de síndico y nombró al Padre León Guillermo Mojica en este cargo. Era el año de 1963. Monseñor Ocampo interpuso su prestigio, autoridad y dignidad episcopal para acudir a los bancos en búsqueda de cooperación. Monseñor Ocampo, habló directamente con el presidente del Banco de Bogotá Dr. Juan del Corral quien le autorizó un crédito importante. Seguidamente lo hicieron los otros bancos. Simultáneamente Monseñor Ocampo organizaba cruzadas vocacionales en todas las parroquias para colectar limosnas, se creaban las jornadas en pro del seminario y se vendía la finca de Soracá.

Gracias a este trabajo invaluable, hoy tenemos la gracia de contar con la excelente planta física del Seminario Mayor. En ella se han formado Obispos y sacerdotes de la Provincia eclesiástica, en ella se vienen formando los sacerdotes de este tercer milenio. A Monseñor Ángel María Ocampo Berrío, nuestra eterna gratitud. A este hombre que con su vida dio testimonio como auténtico Pastor del pueblo de Dios, en el amor a Nuestro Señor Jesucristo y a su Iglesia.


 

Afiliación del Programa de Teología del Seminario Mayor de Tunja a la Facultad de Teología de la Pontificia Universidad Javeriana

Por: P. Víctor M. Martínez Morales, S.J.

El 14 de mayo en el Seminario Mayor de Tunja se llevó a cabo un acto académico convocado por la Arquidiócesis de Tunja, el Seminario Mayor de la Arquidiócesis de Tunja y la Academia de Historia Eclesiástica de Boyacá, el cual celebraba la afiliación del programa de teología del Seminario Mayor de Tunja a la Facultad de Teología de la Pontificia Universidad Javeriana.

El nueve de diciembre de 2003, el eminentísimo señor cardenal Zenón Grocholewski, prefecto de la Congregación para la Educación Católica, y el secretario jesuita de la misma Congregación, monseñor Giuseppe Pittau, firmaban el decreto por medio del cual se aprobaba, para un período de cinco años, la afiliación del Cuatrienio Teológico del Seminario Mayor de Tunja a la Facultad de Teología de la Pontificia Universidad Javeriana.

La firma de dicho decreto constituye un acto de reconocimiento y un voto de confianza, por parte de la Sede Apostólica, tanto para el programa de formación teológica del Seminario Mayor de la arquidiócesis de Tunja, como para la capacidad de la Facultad de Teología de la Universidad Javeriana de apoyar y garantizar en el futuro la calidad de dichos estudios.

La solicitud que el Señor Arzobispo Luis Augusto Castro Quiroga, había hecho a nuestra universidad, de considerar y posteriormente realizar ante la Santa Sede los trámites de afiliación, constituye para nosotros una elocuente muestra de confianza y un motivo de agradecimiento y de legítimo orgullo. Nuestra Facultad Teológica recibe, a través del convenio de afiliación, una maravillosa oportunidad de prestar un servicio cualificado a la Iglesia arquidiocesana, y constituye un nuevo título de vinculación y de fidelidad a la Iglesia.

La afiliación es un acompañamiento, es un estar al lado para apoyar en cada uno de los procesos y de los momentos que se viven dentro del desarrollo académico. Aunque ya lo venimos haciendo, desde hoy con mayor razón, cuenten con nuestro apoyo incondicional, para que esta afiliación se convierta en una oportunidad de enriquecer tanto el programa de teología del Seminario Mayor de Tunja como el programa de Teología de la Universidad Javeriana.

La afiliación se convierte en un reto, pues no se trata simplemente de una acto legal o jurídico, sino que además de ello debemos mostrar con hechos que la disciplina teológica puede responder con mucha altura a los interrogantes que se generan en la sociedad moderna, debemos intentar dar respuestas a las personas que buscan en la teología un mensaje de esperanza y una explicación que logre dar tranquilidad y serenidad ante tantas crisis que se generan a nivel cultural, social, político y económico en nuestra querida Colombia.

Estamos pues llamados hoy desde la academia y especialmente desde la teología a producir una teología comprometida con la realidad colombiana, especialmente con las diócesis que envían sus seminaristas al Seminario Mayor de Tunja, pues esa realidad nos convoca y urge con sus interrogantes.

La afiliación del programa de teología del Seminario Mayor de Tunja a la Facultad de Teología de la Pontificia Universidad Javeriana es una meta que nos abre a nuevos retos y desafíos que hemos de vivir con fidelidad creativa a favor de una Iglesia y de un mundo que espera de la labor teológica aportes significativos en orden al diseño de humanidad que ha de vivir este nuevo milenio que hemos comenzado.



 

V Encuentro de Coordinadores de Pastoral Vocacional de la CPAL

Por: P. Aurelio Castañeda, SJ., Director Manresa – Bogotá

Del 12 al 16 de mayo nos reunimos en La Esperanza 22 jesuitas, incluido el P. Orlando Torres, Consejero para la Formación y las Vocaciones del P. General. Al encuentro asistimos los Coordinadores Provinciales de la Pastoral Vocacional, los Directores de las Comunidades Vocacionales y los Miembros de la COMVOCAL (Comisión Vocacional de América Latina), con el fin de acercar afectivamente a los encargados del ministerio y sus ricas experiencias, de estudiar un posible manual para la Pastoral Vocacional de la Compañía de Jesús en América latina y definir los nexos entre la Pastoral Juvenil y la Pastoral Vocacional.

Nos inspiramos especialmente en la carta del P. General a la Compañía del 27 de septiembre de 1997, sobre “La Promoción de las Vocaciones”, en el Editorial del Padre Francisco Ivern, Presidente de la CPAL, llamado “Una amplia Política Vocacional” y en su mensaje para esta reunión. El Padre General nos pedía la constitución de una pastoral vocacional jesuita en cada provincia, mientras que el P. Ivern nos llamaba a ubicar nuestro ministerio en el amplio contexto de la vocación cristiana en general.

El Padre Provincial Gabriel Ignacio Rodríguez inauguró el encuentro comunicándonos las respuestas del P. Kolvenbach sobre lo que entendía por una promoción “agresiva”, pregunta que le había formulado recientemente en el curso de Provinciales en Roma y por otras reflexiones que el mismo Gabriel se hacía sobre el ministerio. El Padre Provincial dijo entre otras cosas que se debía buscar un joven que supiera vivir la dinámica de la encarnación lúcida, cosmopolita y fuerte en la adversidad. Fue bien acogida por todos esta intervención, lo mismo que la presencia del P. José Ricardo Álvarez, quién nos acompañó toda una mañana y nos animó a buscar “los más sanos” y no sólo los más espirituales e inteligentes.

El manual corregido y aceptado por los Coordinadores y previamente elaborado por la COMVOCAL, será presentado a la CPAL en noviembre como un documento de trabajo a ser experimentado y enriquecido en las diversas provincias y regiones durante un año antes de su aprobación definitiva por los Provinciales en el 2005.

Después de muchos años, por fin pudimos formular conjuntamente que las pastorales juvenil y vocacional son ministerios diferentes, con destinatarios diversos y que deben tener responsables distintos, aunque en estrecha relación. Preferimos hablar de la inspiración ignaciana del apostolado con jóvenes y no de una pastoral juvenil ignaciana. No se trata, en efecto, de crear un nuevo movimiento ni de hacer una pastoral juvenil paralela a las ya existentes, sino de activar el dinamismo ignaciano de los trabajos que ya se adelantan con los jóvenes. Recomendamos a la CPAL el nombramiento de un Coordinador Provincial de la Pastoral Juvenil, quien a su vez debería convocar al Coordinador de la Pastoral Vocacional con el fin de animar la dimensión vocacional del ministerio.

Los participantes evaluaron positivamente el clima y las atenciones de la finca y de la Provincia, la ecología espiritual del encuentro, el intercambio informal de experiencias, el ambiente amigable y la seriedad de los temas tratados. Echaron de menos un contacto mayor con la Provincia de Colombia, sus casas de formación, sus obras y sus proyectos; sin embargo, el tiempo y la complejidad del tema no daban para tanta cosa. El próximo encuentro se realizará en Lima entre el 10 y el 14 de mayo de 2004 y se profundizará en la mistagogía espiritual de la pastoral vocacional.


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