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Noticias del Mes

Enero, 2008

     

Novicios 2008

El 21 de enero entraron al noviciado en Medellín 6 candidatos.

Luis Antonio Acosta Sarmiento

Nació en Bogotá el 19 de febrero de 1986. Tiene 21 años. Su padre, Luis Antonio Acosta, es comerciante y su madre Luz Adriana Sarmiento es ama de casa. Tienes dos hermanos: Adriana Carolina y Andrés Alfonso y él es el menor. Terminó en el 2003, su Bachillerato Técnico en el instituto Industrial Centro Don Bosco, donde luego  estudio 3 años y obtuvo el título de Técnico en Electricidad y Electrónica. Su Apostolado fue en el Internado María Inmaculada, Encuentros con Cristo 5º, Luz y Vida y Ancianato de las Misiones de la Caridad.

Raúl Daney Bohórquez Ruiz

Nació el 19 de septiembre de 1988 en Tunja. Tiene 19 años. Su padre, Raúl Bohórquez comerciante y su madre María Vilma Ruiz es secretaria.  Es el mayor de dos hermanos. Su hermana se llama Mayra Alejandra. Terminó su Bachillerato Académico en el Colegio Nacionalizado de Ventaquemada. Su  Apostolado fue en el Instituto Luz y Vida San José, Instituto Juan García, Internado María Inmaculada, Hogar para el Adulto Mayor Hogar de Cristo, Colegio Mayor de San Bartolomé.

Vito David Carvajal Enciso

Nació el 31 de marzo de 1990 en Facatativa, Cundinamarca. Tiene 17 años. Su padre, Alfredo Carvajal es conductor y su madre Martha Enciso es ama de casa. Su hermano menor se llama Daniel Alfredo. Terminó su Bachillerato Académico en el Colegio Nacional Emilio Cifuentes. Su  Apostolado fue en el Instituto Luz y Vida San José, en el Internado María Inmaculada, el Ancianato Hogar de Cristo y el Colegio Mayor de San Bartolomé.

Rodrigo Mosca Leiton

Nació el 24 de junio de 1989 en Bogotá. Tiene 18 años. Su padre Rafael es Operario y su madre Orlinda es ama de casa. Es el primero de tres hijos., José Hernán y Karen Paola. Finalizó su Bachilerato Académico en el Instituto Distrital Gerardo Paredes. Su experiencia de Apostolado fue en la Parroquia San José Obrero, Parroquia San Ignacio y en la Parroquia Padres Basilianos en la visita a Medellín.

Néstor Fredy Rodríguez Mayorga

Nació el 20 de junio de 1990 en Bogotá. Tiene 17 años. Su padre Héctor Manuel es Conductor y su madre Alicia es ama de casa. Es el tercero de tres hermanos, Francy y Fabián. Su experiencia de Apostolado fue en Catequesis en el Internado María Inmaculada, en el Instituto Luz y Vida San José y en el Ancianato Hogar de Cristo.

Juan Pablo Rodríguez Sandoval

Nació el 11 de julio de 1981 en Bogotá. Tiene 26 años. Su padre Robinson es Ingeniero y su madre Luz Marina es educadora. Es mayor  que su hermano Carlos Alberto. Terminó su Bachillerato Académico en 1998 en el Colegio San José de Barranquilla. Hizo 2 semestres de Ecología en la Pontificia Universidad Javeriana. Su Apostolado fue en la Pastoral del Colegio San Bartolomé La Merced.

 

Congregación General 35

Adolfo Nicolás Pachón, S.J.tc "Adolfo Nicolás Pachón, S.J."

Nuevo General de la Compañíatc "Nuevo General de la Compañía"

Tomado de GC 35 Official Web Site: http://www.sjweb.info/35/index.cfm?Lang35=3

Biografia de Adolfo Nicolás, SJ

Adolfo Nicolás Pachón, de 71 años, es el séptimo general de la Compañía de Jesús de nacionalidad española.

INFANCIA

•   29 de abril de 1936: nace en la calle mayor de Villamuriel de Cerrato (Palencia), España. Es Bautizado en la parroquia de este pueblo palentino (en la imagen) que dista 6 kilómetros de la capital el 3 de mayo de 1936.

•   Es el tercero de cuatro hermanos varones (Antonio, Félix, Adolfo y José). Su padre, Adolfo, era burgalés y su madre, Modesta, palentina (de Villalaco).

    Con cuatro años, a su padre, militar de profesión, le destinan a Barcelona. Primero de Bachillerato (1946 – 1947), lo cursa en el Instituto Jaime Balmes de Barcelona. Los cursos 1947 a 1949 (2º y 3º de bachillerato), con los Hermanos de las Escuelas Cristianas de Barcelona. En 1949 estudia en el entonces Seminario Menor de San José, que la Provincia tenía en Roquetas de Mar, cursando allí el 4º curso de bachillerato.

     De su estancia en Cataluña, aparte de un buen conocimiento del catalán (llegó a ganar un concurso de catalán en su parroquia), conserva buenos amigos.

•   Ya en 1950 un nuevo destino familiar trae a toda la familia a Madrid, donde ingresa en el colegio de Areneros (colegio de la Inmaculada y San Pedro Claver) para terminar el bachillerato (5º, 6º y 7º curso). Será de la Promoción 1953 y ese año en que finalizó sus estudios colegiales el centro le distinguió con la máxima dignidad que entregaba el colegio; fue “Príncipe” de su promoción.

JUVENTUD

•   El 15 de septiembre de 1953: Entra en el noviciado jesuita de Aranjuez de la entonces Provincia de Toledo (España).

•   1958-1960: Se Licencia en Filosofía (Alcalá de Henares, Madrid)

VIDA ADULTA

Su marcha a Japón

•   1964-1968: Estudia Teología en Tokio (Japón).

•   17 de marzo de 1967: Es ordenado sacerdote en Tokio, Japón.
-1968-1971: Doctor en Teología, en la Universidad Gregoriana, Roma. Su tesis se titula Teología del Progreso.

•  1971: Profesor de Teología Sistemática en la Universidad Sofía de Tokio (Japón).

•  1978-1984: Director del Instituto Pastoral de Manila (Filipinas). Instituto que se organizó después del Concilio Vaticano II para el aggiornamento. Este instituto fue fermento de renovación en toda Asia, donde tuvo una influencia enorme. En él se han formado maestros de novicios y obispos asiáticos.
-1991-1993: Rector de la casa de estudiantes jesuitas (Tokio, Japón).
-1993-1999: Provincial de la Provincia de Japón. En 1995, durante la CG34 es elegido, en primera votación, como secretario de la misma.

•   2000-2003: Después de tres años con cargos de gobierno, trabaja tres años en una parroquia pobre de inmigrantes en Tokio. Su trabajo es difícil pero es capaz de ayudar a miles de inmigrantes Filipinos y Asiáticos en Tokio y obtiene así una experiencia de primera mano del sufrimiento de estas personas. De este modo, su amor por los pobres y oprimidos se convierte, después de tantos años, en su ministerio más importante.

•   2004-2007: En el año 2004 se le vuelve a llamar a ejercer funciones de gobierno y se le nombra Moderador de la Conferencia Jesuita del Asia Oriental y Oceanía. Es decir, responsable de toda la región jesuita de Asia meridional que va desde Myanmar (Birmania) a Timor Este, incluyendo la nueva provincia de China. Durante estos años apoya muy de cerca el crecimiento increíble de la presencia jesuita en Vietnam y en otros países.

•   Forma parte de la Comisión preparatoria de la CG35 de la Compañía de Jesús.

•   19 de enero de 2008: Es elegido Nuevo Superior General de la Compañía de Jesús, en sustitución de P-H Kolvenbach.

•     Habla 6 idiomas: Español, catalán, Japonés, Inglés, Francés e Italiano.

Perfil

Alegre, de gran apertura, sencillo, inteligente, ecuménico y apasionado por el diálogo con las diferentes culturas

De su personalidad, todos los jesuitas que le conocen destacan en primer lugar su simpatía y sencillez. Dicen que es “persona sencilla, de pocas palabras, preciso en el hablar, muy agradable”, otros destacan su gran inteligencia, “sin ser pedante”, así como el hecho de que sea “muy capaz” para este cargo.

Su amigo el jesuita Fernando García Gutiérrez destaca, del que fuera su provincial en Japón, su talante ecuménico, “su deseo de la influencia mutua entre Oriente y Occidente”. Está muy comprometido en el diálogo interreligioso y el diálogo entre culturas. También afirma que por su “simpatía y sencillez”, y por ser provincial de Japón, le recuerda mucho a Arrupe. Después de pasar muchos años en Japón, con su último cargo ha viajado y conocido todos los países asiáticos. Actualmente residía en Filipinas; a partir de ahora lo hará en Roma.

José María Fernández Martos, jesuita, quien fuera provincial de Toledo, y también amigo suyo nos resume así su perfil: “Destacaría primero, una gran sensibilidad para el diálogo con la cultura. También su apertura desde la convicción de que solo se salva aquello a lo que amas” y su compromiso social al vivir en barrios pobres en Manila y Japón. “Todo eso le hace ser un hombre de hoy, muy abierto”.

Lo segundo que destaca del nuevo General es “una gran capacidad de análisis crítico en profundidad de las cosas. Toma las monedas no por el valor aparente, sino por el valor sopesado, tanto de la fe, como de la iglesia, y la sociedad”.

En tercer lugar afirma “Tiene una honda conciencia de la Justicia Social. Por ejemplo, él decidió vivir en barrios pobres tanto en Tokio (Japón) como en Manila (Filipinas)”.

Por último, concluye Fernández-Martos “Y todo esto está bañado con un gran sentido del humor y alegría. Te ríes con él”.

El jesuita Santos González Mena ha estado muchos años destinado en Japón y ha llegado hace tan solo un mes a España. También gran amigo del nuevo General, nos cuenta que antes de partir del Japón “estuvimos una hora charlando; le considero el amigo más cercano”. Destaca de él su “talante dialogante, diplomático, muy fino”. De su físico, dice “Parece más joven de lo que es”. Es “Muy buen orador, muy elocuente, muy expresivo con las manos”. Y añade: “Es de muy buen carácter, tiene una conversación muy amena. Y es sencillísimo; la verdad es que le pega ser general”.

Joaquín Salord, jesuita que trabaja en Camboya comenta “Es muy abierto, sabe mucho del diálogo interreligioso, domina el tema del budismo, y el sintoismo y ha sido consejero en el sínodo de obispos de Asia”. Además, añade: “Entiende mucho la cultura asiática pero está muy al día de la cultura europea”.

El nuevo General de los jesuitas es un teólogo especializado en Semiología.
Durante la CG34 de la Compañía de Jesús fue elegido, en primera votación, secretario de la misma. Y en la CG 35 ha sido miembro del comité preparatorio.

Unos días antes de partir para Roma, a la CG que le ha elegido General pasó por España y pudo ver a antiguos compañeros jesuitas.

Mientras recibía el saludo de sus compañeros jesuitas, en el aula de la Congregación, un jesuita asiático le invitaba a cubrirse con una prenda de vestir oriental como símbolo de bienvenida y acogida.

 

La segunda semana de la CG35 -La elección-tc "La segunda semana de la CG35 -La elección-"

János Lukács, SJ (Provincial HUN) Roma, Sabado 19 de enero de 2008. Tomado de: Jesuitas Castilla CG35. Cartas de la Conferencia de Provinciales Europeos: http://www.jesuitascastilla.es/pages/cg35.php

La mayoría de vosotros a estas alturas sabe que la 35 Congregación General ha elegido al P. Adolfo Nicolás como nuevo General. La noticia se está difundiendo en estos momentos, la pagina de la Curia (www.sjweb.info) está sobrecargada y las agencias de noticias están ocupadas tratando de encontrar más información sobre este hombre que no estaba entre los candidatos de los medios.

Mientras, un grupo de Jesuitas visiblemente contentos han dejado la Curia General en Borgo Santo Spirito para volver a sus respectivas residencias, habiendo terminado la segunda semana de trabajo y completado la primera gran tarea de la Congregación. Dejadme daros algunas impresiones personales sobre cómo hemos llegado hasta aquí, continuando con el informe previo de Mark Rotsaert a los jesuitas en Europa.

El martes por la mañana, antes de que empezaran realmente las murmuraciones, los Electores se reunieron una vez más en el Aula de la Congregación. Como esta era la última reunión común antes de la sesión de elección cuatro días después, se dedicó algún tiempo a dar informaciones prácticas sobre los días siguientes. La comisión De Statu preparó un horario para este período de tiempo. También se nos recordaron una vez más las normas de las murmuraciones: no hablar de posibles candidatos en grupo, ni con personas que no sean Electores. Solo se permiten las discusiones de dos en dos, en las que cada uno puede preguntar cuestiones sobre personas que él considera que pueden ser candidatos. No puede darse información no solicitada.

Varios electores intentaron en vano imaginar cómo funcionaría el proceso de murmuraciones, basado en las normas de más arriba. En realidad, muy pocos de los electores habían vivido esta experiencia.  Por este motivo, la intuitiva idea de la comisión De Statu fue muy bien acogida: tres miembros, que también participaron en la CG33, donde fue elegido el P. Kolvenbach, compartieron sus experiencias. Los PP. Carlos Cardó (PER), Vincent Cooke (NYK) y Jacques Gellard (GAL) dieron indicaciones de gran ayuda. Cada uno habló unos pocos minutos sobre el espíritu en el que vivieron estos días de elección, y también compartieron algunas pistas sobre la preparación de una lista de posibles candidatos, intentando encontrar personas que conocieran a los candidatos personalmente, etc. Sobre todo, nos exhortaron simplemente a confiar en el proceso que se ha probado a sí mismo durante siglos, y a permanecer siempre abiertos al Espíritu Santo que nos guía durante este tiempo.

Quedaba una dificultad más. A diferencia de las Congregaciones anteriores que eligieron un nuevo General, esta vez no todos los electores residían en el edificio de la Curia. ¿Cómo asegurar que todos tiene posibilidad de encontrarse? Se invitó a todos los Electores a pasar los días de las murmuraciones en el edificio de la Curia desde la misa de la mañana hasta por la tarde, utilizando algunos lugares comunes designados para el encuentro. El P. Ministro de la Curia ofreció sándwiches para el almuerzo, ya que más de 200 personas iban a pasar el día completo. (Un periódico italiano escribió, en un ligero malentendido de la situación, que los jesuitas vivían a pan y agua durante los días de la elección… cierta prensa entre los muchos artículos del estilo “los jesuitas eligen al Papa negro”!).

Durante los cuatro días de murmuraciones, tuvieron lugar miles de encuentros entre los 217 electores, la mayoría de ellos tuvieron entre 5 y 15 encuentros diarios. Algunos más formales, y otros menos; algunos largos y extensos, otros cortos y enfocados a un solo aspecto del candidato. Durante todos estos días, el Santísimo estaba expuesto en la gran capilla de la planta baja de la Curia, y en cualquier momento del día había muchos Electores rezando allí. También terminábamos cada día con una adoración común y recibíamos una bendición eucarística común.

Ocasionalmente, los electores tuvieron tiempo para compartir cómo vivían estos días. Muchos evocaron la experiencia de hacer Ejercicios: en general, se vivían mociones fuertes, tanto individuales como en conjunto. Fue una gran fuente de apoyo saber que en tantos lugares del mundo rezaban jesuitas y amigos por nosotros. Aquellos de nosotros que, al principio, nos preguntábamos por qué teníamos exactamente cuatro días de murmuraciones tuvimos la respuesta al final: este era exactamente el tiempo que el grupo necesitaba. Durante el día final, más y más electores encontraron que habían recibido la información necesaria para un voto responsable. Más y más electores descubrieron la necesidad de pasar incluso más tiempo en oración. La tarde del viernes fue de oración, y cada vez de más paz para todos nosotros. Podías encontrar jesuitas orando en varios lugares de Roma: la iglesia del Gesù, la cámara donde Ignacio vivió y trabajó como General, o el monasterio franciscano de San Pietro in Montorio, donde Ignacio se retiró 3 días cuando fue elegido General…

Esta mañana, Sábado 19 de enero de 2008, comenzamos el día con la Eucaristía del Espíritu Santo, que ha sido celebrada por el P. Frank Case, secretario de la Compañía. A las 9.30  hemos entrado en el Aula de la Congregación. El P. Jacques Gellard, nos ha guiado en una hora de oración en silencio con algunas palabras. Nos ha recordado, entre otras cosas, el perfil del P. General que San Ignacio describió en las Constituciones, y evocó la carta que el Santo Padre envió al P. Kolvenbach al comienzo de la Congregación.

Sobre las 11.30, la Congregación ha elegido al P. Adolfo Nicolás. ¡Un momento de emoción, de alegría de verdad! El Santo Padre fue informado por teléfono, y los ritos habituales siguieron sin demora: el recién elegido General pronunció la profesión de fe, los electores y jesuitas de la Curia le felicitaron uno por uno, y acabamos la mañana de nuevo en la capilla de la Curia, cantando himnos de acción de gracias y recibiendo la bendición del nuevo General.

Desde el simbólico momento en que, en la primera reunión de la asamblea, el P. Kolvenbach se sentó entre João Kolling e Ivan Koprek (como el orden alfabético requería) como un miembro más de la Congregación, hemos avanzado y esperamos la fase ad negotiam con el P. Adolfo Nicolás, nuestro nuevo Superior General.

 

Recordando el presente
Impresiones del nuevo General

Luis Javier Palacio, s.j. Bogotá, enero 19 de 2008.

Hoy, con gran sorpresa por el soplo del Espíritu, con gran alegría por su cercanía, con inmensa gratitud por los caminos que me ha marcado la Providencia, supe de la elección del nuevo General, Padre Adolfo Nicolás.

Bien marcadas fueron mis relaciones con él, durante mi estadía en Japón:

-   Mi profesor de sacramentos en Sophia University (Jochi Daigaku, en japonés).

-   Mi superior en el teologado.

-   Mi compañero de Pequeña Comunidad en Miki Heim, Saginomiya, Tokio.

-   Mi provincial.

-   Mi director espiritual.

Aquí, en la comunidad de San Pedro Canisio, me dicen que prepare maletas porque me va a llamar. Les he dicho que si mucho como panadero, pues en la Pequeña Comunidad se deleitaba con mi tortas y ponqués, los mismos que me pidió morigerar, no por mal sabor, sino para evitarle la tentación al superior, Padre Yamada Kenzo, quien era mi cliente más frecuente, y sufría de diabetes.

De Adolfo Nicolás pueden decirse muchas cosas buenas y ninguna mala. Austero, devoto, de mente abierta, con sentido social, sufrió incluso la incomprensión de algunos jesuitas y jerarcas en el mismo Japón. Esto lo llevó a evitar conflictos expatriándose (aunque nunca cambió su nombre español por apelativo japonés se inculturó tanto como el Haiku) en Filipinas, en el Ateneo de Manila, donde su brillante desempeño atrajo las ansias de la Provincia Japonesa de repatriarlo. Volvió triunfante y desempeñó todos los puestos importantes de la Provincia, viviendo siempre en pequeñas comunidades, en el sector pobre de Tokio, llamado Adachi. Su apostolado, además del académico, era el servicio a los trabajadores migrantes e ilegales y a los japoneses HIYATOI.

De un gran respeto por la libertad y autonomía de las personas, ejercía su superiorato con “mapas mentales” para que tú decidas. Tengo que agradecerle profundamente las palabras que me dijo cuando le pareció conveniente que yo dejara Japón (perdonen por hablar de mi mismo): “Javier, tu eres una persona muy valiosa. Yo no quiero que te quemes en Japón. Que bueno serías que pudieras trabajar con los migrantes japoneses en América Latina y en Estados Unidos. Pero si quieres regresar a tu Provincia, siéntete totalmente libre, que en cualquier parte puedes servir al Reino y cualquier sitio puede ser tu Roma Ignaciana.”

En teología siempre fue uno de los profesores más queridos, tanto por los japoneses como por les extranjeros, tanto por su estilo pedagógico, como por su creatividad en los cursos y su claridad expositiva. En otra ocasión les cuento, para escándalo de algunos y felicidad de otros, el primer libro que me pidió leer para Sacramentos. Será algo AD USUM NOSTRORUM TANTUM.

Cree que su generalato marcará pautas para una correcta aproximación a oriente y al desafío de su evangelización: inculturación, diálogo con el budismo, el hinduismo, los musulmanes, el neocapitalismo de los tigres asiáticos y sin lugar a dudas la lucha por la justicia que la fe entraña.

Congratulémonos por este don de Dios a la Compañía, y a través de ella a la Iglesia y al Mundo. Con Adolfo Nicolás seremos la verdaderamente Mínima que Ignacio deseó, pero como el mínimo común múltiplo, todos cabremos en ella holgadamente.

1  EL HAIKU es una forma poética típica de la lengua japonesa. No digo como el SUSHI, porque es una mera moda culinaria. En cambio, en alguna ocasión, en que no lograba expresarme bien sobre un tema de teología, le leí un poema al actual General. Para sorpresa mía me dijo: “La poesía es, muchas veces, una exégesis mejor que el discurso teológico.” Tiene, pues, también el General, eso que los japoneses llaman UTAGOKORO (Alma de poeta).

2                    HIYATOI es el obrero japonés o extranjero, que es contratado solamente por un día. No sabe si el siguiente día tendrá con qué comer. Son a menudo abusados en los trabajos que llaman de las 3 kaes: KITANAI, KITSUI, KIKKEN, sucio, fatigante, peligroso.

 

Semblanza del nuevo General

P. Huang, S.J. Provincial de Filipinas. 20 de enero 2008

El día después de la elección del P. Adolfo Nicolás como Superior General de la Compañía de Jesús, muchos de nosotros aquí en Roma nos descubrimos profundamente agradecidos por la guía del Espíritu. Creemos en la fe que fue el Espíritu quien nos condujo a elegir al P. Nico - como con cariño lo llamamos en nuestra parte del mundo- como el 29 sucesor de san Ignacio.

Esta última semana, los periódicos en Italia habían salido con listas de generalables. ¡Sin duda digno de mención que el P. Nicolás ni siquiera fuese mencionado!
 

Un hombre de Dios

El P. Nico encarna para muchos de nosotros la primera cualidad que san Ignacio estipula como deseable para quien debe llegar a ser general: que sea un hombre «que sea muy unido con Dios nuestro señor.» «Dígame,» me preguntó un elector europeo poco después de la elección de Nico, «¿Hemos elegido un santo?» Con independencia de la respuesta a esa pregunta, muchos también lo han notado y se han sentido interrogados por la serenidad y la alegría que Nico irradia. Hay una integridad, un estar centrado, una libertad en él que apuntan a la profundidad espiritual.

Ayer, mientras subíamos las escaleras de la Curia hacia el Aula donde Nico más adelante sería elegido general, me preguntó si había dormido bien. Contesté que, más o menos, sí. Le pregunté, a mi vez, si él había dormido bien, sabiendo los dos, pues había quedado claro desde el último día de las murmurationes, que el suyo era un nombre con muchas posibilidades entre los electores. Él simplemente hizo brillar su “sonrisa de Nico,” y respondió, «Sí. Dormí muy bien. Siempre hay esperanza.» La genuina paz con que me comunicó esto, frente a posibilidades tan desalentadoras, me conmovió profundamente. Ayer por la tarde, después de la elección, lo visité en sus nuevas estancias, las famosas estancias del General en la Curia. Dijo que, en el almuerzo, él había preguntado al P. Kolvenbach cuando todo esto iba a dejarse notar -es decir, la realidad de convertirse en general. El P. Kolvenbach le había respondido: «esta noche.» Esta mañana, me sorprendió encontrar a Nico (es decir, el P. General) llamando a mi puerta, para darme como regalo la cinta de la cual colgaba su tarjeta de identificación para la CG35, puesto que él ya no la necesitaba. Le pregunté sobre cómo había dormido por la noche. Él contestó con su sonrisa familiar: «muy en paz.»
 

Un amigo en el Señor

«¡Un hombre feliz, cálido, enérgico, y con quién uno se siente así de cercano!» Estas palabras del P. Louis Gendron, provincial de China, resumen un segundo don que el P. Nico trae consigo a su nuevo cargo. El P. Ben Nebres, presidente de la universidad de Ateneo de Manila y elector por la provincia filipina, habla de modo semejante: «Cuando pienso en él, las sensaciones que me vienen son de afecto y de amistad. El P. Nico es muchas cosas, pero sobretodo es un compañero y un amigo. Él trae el don de la amistad y del ánimo del Bienaventurado Pedro Fabro. Es un líder que caminará con nosotros y que nos invitará a encontrar juntos, en conversación y oración, la manera que el Señor quiere que sigamos en nuestro tiempo.»

Tampoco se limita a los jesuitas este sentimiento. En su carta de felicitación al P. Nicolás, el P. Gabriel Je, el delegado del provincial coreano en Camboya, describe la deliciosa respuesta de una misionera laica de Hong Kong que trabaja con los jesuitas en Phnom Penh. Esta había conocido y quedado muy favorablemente impresionada por el P. Nico durante su visita a Camboya, el año pasado. Habiendo sabido de su elección como general, exclamó espontáneamente: «¡Hay esperanza para los jesuitas!»

Esta humanidad cálida, acogedora de nuestro nuevo General - «me siento renovado después de hablar con él,» me confesó un elector de la India- es una cualidad que eminentemente satisface el segundo requisito que san Ignacio pedía en su descripción del general ideal: “deue resplandezer en él la charidad para con todos próximos, y señaladamente para con la Compañía, y la humildad uerdadera, que de Dios N. Sr. y de los hombres le hagan muy amable.»

 

Numerosos dones personales y de experiencia

Guiar a la Compañía como su general requiere claramente muchos otros dones. «debe estar dotado de gran entendimiento y juicio,» escribe Ignacio. «doctrina,» «prudencia,» «experiencia,» están entre las cualificaciones necesarias para el gobierno que san Ignacio añade a su lista. El P. Nico, el «hombre sabio del Este,» como algunos ya lo están llamando, ha sido largamente bendecido con tales dones tanto personales como fruto de su amplia experiencia de muchas culturas y de gobierno a muchos niveles. «En ninguna parte estaba escrito que deseáramos alguien de Oriente,» observa el P. Gendron. «Pero es la tercera vez seguida que la Compañía ha elegido un misionero, como el P. Kolvenbach y el P. Arrupe, un occidental que ha pasado la mayor parte de su vida como jesuita en Oriente. «Hay algo de providencial, probablemente, en este esquema. El P. Nico, europeo por origen y formación, y con todo con una tan impresionantemente amplia exposición cultural, y de hecho con ejercicio de gobierno por más de cuarenta años en varias partes de Asia, trae consigo perspectivas y sensibilidades cruciales en un momento en que la Compañía de Jesús se encuentra en cambios importantes en su demografía.

Como teólogo profundo y creativo, Nicolás también está bien dotado para ayudar a articular para la Compañía visiones fieles y con todo frescas e inspiradoras de nuestra misión y vida religiosa hoy. Sus años como director (y actualmente Presidente) del Instituto de Pastoral de Asia Oriental (EAPI), en Manila, implican una experiencia rica de cooperación respetuosa y CG35 Boletín de Venezuela Nº 21 5 fructuosa con las jerarquías y los líderes locales de la iglesia de muchos continentes. Por otra parte, porque ha trabajado varios años en la pastoral de filipinos expuestos y de trabajadores emigrantes asiáticos en Tokio, aporta a su oficio un cuidado especial por los pobres, para quienes la Iglesia y la Compañía de Jesús llaman a los jesuitas a tener un amor preferencial.

Al mismo tiempo, porque ha trabajado por muchas décadas en el entorno crecientemente secular japonés, también tiene una sensibilidad profunda por los desafíos de la increencia y de la indiferencia religiosa, que son el contexto y el desafío de muchas partes del mundo desarrollado. Finalmente, como quién ha sido provincial de Japón y presidente de la conferencia de Provinciales de Asia Oriental y Oceanía, así como el último superior de nuestras misiones jesuitas en Camboya, Timor Oriental y Myanmar, Nico no es ningún extraño ante los requisitos de gobierno y de administración, y trae esta rica experiencia administrativa y de dirección consigo en su nuevo despacho.

 

Joven a los 71

Ayer, con un brillo de humor malicioso en los ojos, el P. Nico me dijo que nunca había pasado porque tantos jesuitas le preguntasen con tanta preocupación por su salud. Esto es, por supuesto, totalmente natural. Ignacio añade con realismo suficiente «fuerza física requerida por su cargo,» como la cualificación final del General. Y Nico tendrá 72 años en abril. Su edad era, francamente, todo un tema. Pero interesantemente llegó a estar claro para muchos de nosotros que los años cronológicos no era el modo de medir la edad más fiable por cuanto toca a Nico. Paradójicamente, uno de los más ancianos entre nosotros era también uno de los más joviales por energía y espíritu. «Tiene la mente de un joven,» me dijo alguien admirado. «Nunca he caminado con otro que marchase tan rápido. Tengo que decirle que vaya más despacio cuando voy con él,» me dijo un jesuita latinoamericano.

Pero quizás sea mejor dejar hablar a los jóvenes. El Obispo Francisco Claver escribe: «Yo estaba a cena en LHS [la Comunidad de Estudiantes Loyola, escolasticado de la Provincia Filipina] cuando llegaron las noticias -todos empezaron a animarse ¡como cuando ganamos un partido de baloncesto!» En la residencia internacional Arrupe, que está cerca, los aproximadamente setenta o así escolares habían estado recogiendo historias y experiencias del General para compartir, que hasta ayer, era su Superior. Los escolares, la mayoría en sus 20, procedentes de Timor Oriental, Myanmar, China, las Filipinas, Malasia, Singapur, Indonesia, Tailandia, etc… han expresado su contento y aprecio por la elección de la Congregación. Isaías Caldas, joven de Timor Oriental, escribió a su superior regional, P. John Mace, así: «personalmente estoy contentísimo y entusiasmado porque este General es alguien a quien conozco personalmente, un General que siempre pasa por delante del AIR (Arrupe Internacional Residence, escolasticado) después de su almuerzo en EAPI (East Asia Pastoral Institute), un General que una vez nos invito en una de sus exhortaciones a la comunidad a que hiciéramos que nuestras luchas religiosas llegaran a ser «grandes,» [amplias en sus horizontes apostólicos] y no limitadas solamente a nuestras preocupaciones en materia de oración y castidad, un General que quiere que pensemos ahora acerca de lo que podremos hacer en el futuro, un General que desea que seamos muy buenos en algo porque, si es así, seremos muy útiles en nuestro ministerio más adelante, un General con buen humor y amigable con nosotros los escolares, un General que me anima a que lea más y vea buenas películas como un buen jesuita.»

 

“Porque somos pobres, Dios es nuestra sola fuerza”

Ayer por la mañana, en el Aula, cuando quedó claro que Adolfo Nicolás había sido elegido, y cuando finalmente dejó su escaño entre los electores para ponerse de pie y luego arrodillarse en medio de nosotros y hacer la profesión de la fe, me descubrí, ¡qué vergüenza!, incapaz de controlar mis lágrimas. Sentía tal compasión por Nico, mientras que le imponíamos la enorme carga del gobierno de la Compañía, y sentía tanta gratitud por él, también, por su buena disposición para aceptar este cargo por bien de la Compañía. Cuando lloraba, me descubrí a mí mismo rezando y diciendo una y otra vez esta sola oración: «Señor, ayuda a Nico.» Hoy, sin embargo, tengo más paz, sobre todo porque también veo que el General está con paz. Esta tarde el General nos presidió durante la misa de Acción de Gracias en la iglesia del Gesù.

Su homilía (en italiano entremezclado con algunas palabras de español «italianizadas») era profunda y conmovedora, radiante de «simplicidad evangélica,» un jesuita europeo me dijo, «sin una sola palabra de más.» Nos habló del Siervo de Yahweh en el libro de Isaías. ¿De dónde saca este humilde criado sus fuerzas para servir? Para contestar a esta pregunta, Nico compartió una experiencia que tuvo durante su ministerio entre los inmigrantes al Japón. Una mujer, filipina, abrumada por sus muchos problemas, confesó a su amiga su confusión y casi desesperación. Su amiga, también emigrante filipina, simplemente le respondió: «Vamos a la iglesia. Porque somos pobres, Dios solo es nuestra Fuerza.» Una vez más, cuando oí estas últimas palabras, sentía las lágrimas acudiendo a mis ojos, porque me parecía que el P. General había tomado prestadas las palabras de esta mujer pobre, vulnerable, llena de fe para hablar de sí mismo.

«Porque somos pobres, Dios solo es nuestra fuerza.» Es seguramente justo, que a la vez que oramos en acción de gracias a Dios por el don de nuestro nuevo General, oremos también por él. Que Dios sea la única fortaleza de Nico, mientras nos guía, en sabiduría, valor y compasión, para el servicio de la Compañía a «Solo Dios y la iglesia, su esposa, bajo el Romano Pontífice,» ad maiorem Dei gloriam.

 

 
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