IMAGINARIOS AFROCARIBEÑOS


 

HERMANDAD DE CIUDADES

P. Efraín Aldana S.J.

25 de abril de 2005

 


Cartagena ha recibido en estos días la embajada, alegre y numerosa, de la ciudad de San Cristóbal de la Laguna. Ana María Oramás Gonzalez, como alcaldesa, encabeza esta misión para establecer vínculos de hermandad.

Escuchando en la plaza de la Aduana los ritmos musicales de ese conjunto maravilloso de las “sabandeños” pudimos constatar como la música posee esa magia de unir a los pueblos, de armonizar los corazones y suscitar los recuerdos de experiencias afines, de historias comunes y de sueños que se suscitan en el alma. Cartagena, en su historia, mantuvo muchos nexos con las Islas Canarias, especialmente con Tenerife. Desde la cueva de Achbinico, hoy de San Blas, hasta el cerro de la Popa se ha creado un lazo, tejido por la Virgen de la Candelaria. Después de cinco siglos, la embajada de la Laguna, nos ha traído el manto hermoso de esa Virgen Protectora: Patrona de las dos ciudades.

Era el año de 1446, aún antes de que Colón partiera en su aventura hacia el Nuevo Mundo. Al igual que con la Guadalupana, un aborigen: Antón Guanche, es el encargado de ser testigo de esa manifestación de la Virgen de la Candelaria. Aquí en Cartagena la entronizamos, por la mediación de Fray Alonso García de la Cruz Paredes, agustino, en la cima de la Popa. Desde allí ha sido el faro de nuestras noches tristes y la protectora de esas familias vulnerables que se asientan en sus faldas y que hoy siguen con el peligro de seguir viendo que se desploman sus casitas por los derrumbes invernales.

Cartagena mantuvo relaciones muy estrechas con las Islas Canarias. Hay muchas semejanzas entre ambos. Tenemos un mismo corazón marinero, recorriendo puertos, enamorados del mar y de la vida. Nos une también un mismo vitalismo, a la vez descomplicados, nostálgicos, conversadores, bullangueros, parranderos y alegres. Por algo la Candelaria lleva en su mano izquierda una vela encendida, como recordando las noches de cumbiamba y mapalé. O también esa esperma nos refleja la luz de una esperanza que nunca muere. Precisamente alrededor de las fiestas de la candelaria en Cartagena se configuró la coreografía de la Cumbia y el Mapalé. Además, de la Popa con su Patrona a la cabeza se fue conformando nuestra forma de ver el mundo y afrontar la vida. Allí se formaron nuestras identidades sociales y culturales. No me cabe duda de que también, alrededor de la Candelaria, en las Islas Canarias se fue conformando la identidad religiosa de la “laguna”

El encanto de los ojos claros, tiernos y penetrantes de Ana María, la alcaldesa embajadora, no solo tuvieron la oportunidad de conocer y admirar nuestras bellezas naturales de playas y atardeceres cálidos y brillantes, como los baluartes, minaretes, iglesias y casonas señoriales sino, principalmente, estuvo en contacto con la pobreza y abandono de los barrios pobres de las 3 localidades. La Ciénaga de la Virgen , el Pozón y el Mandela se quedarán para siempre en su corazón.

Se ha formado ese pacto de “Hermandad” entre Cartagena y San Cristóbal de la Laguna. Tendremos ese intercambio comercial, científico, cultural. Esa Patrona común ha movido los hilos desde el cielo. Ella conoce de memoria las penas y alegrías. Ella sabe del dolor de sus hijos,: los pobres de la Popa. El manto de terciopelo, bordado en oro, que le traen desde las Canarias le será impuesto en la Misa de las 5:30 p.m, arriba en el mismo Santuario. Los cantos estarán en manos de los “sabandeños”, con la voz de oro de Candelaria. Pediremos, solidariamente, a la voz de dos ciudades hermanas, que haya salidas concretas y rápidas para estabilizar este sitio emblemático de la Ciudad.-

efraldana@yahoo.com

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