IMAGINARIOS AFROCARIBEÑOS


 

PEDRO CLAVER

P. Efraín Aldana S.J.

11 de septiembre de 2006

 


Claver es Patrono de la defensa de los Derechos Humanos en Colombia. Las preguntas que de inmediato nos hacemos serían: ¿Por qué se escogió a Pedro Claver como testigo de esa misión? y ¿Qué nos está pasando a los colombianos para ser los protagonistas de estas nuevas formas de esclavitud? 

Recuerdo que desde pequeño su vida me conmovió. Este misionero catalán, nacido en Verdú (Lérida), llegó a Cartagena en 1610, cuando cumplía 30 años. Después de estudiar teología en Santa Fe de Bogotá, es ordenado sacerdote en 1616. Consagró toda su vida a la atención de los esclavos. Ese gesto permanente de su existencia: arrodillado ante el negro para vendar sus llagas y alentar su espíritu, estuvo revelando a los cuatro vientos la dignidad sagrada de ese ser humano. Los defendió no tanto con denuncias, tutelas o proyectos de ley, sino con su vida. La entregó segundo tras segundo por esa causa, hasta quedar paradójicamente paralizado, casi los últimos 4 años de su existencia. Sus acciones, más que las palabras, atestiguaban su misión. Él mismo decía: “Primero tenemos que hablar con el lenguaje de nuestras manos”. En el confesionario le daba la preferencia a los negros y negras, lo mismo que en sus visitas. Trasladados al contexto de su época, cuando se dudaba si ellos tenían de verdad alma, el comportamiento de Claver de por sí ya era profético.

Cuando Pedro Claver trataba de sanar con sus manos el dolor y las heridas de los negros esclavos, expresaba a la vez su deseo de curar las heridas de la sociedad de su tiempo.

Claver era el hombre de la misericordia permanente, invadida de ternura. Durante 14 años, costal al hombro, visitó todos los días al pobre negro abandonado cerca de la Iglesia de Santo Domingo, llevándole vestidos, tabaco y frutas. Igualmente visitaba cada día a la viejita que vivía en una choza cerca a la puerta de Santa Catalina y a la negra Magdalena en el barrio de Getsemaní.

Hace pocos meses la televisión francesa filmó un cortometraje sobre la actualización de la vida de Claver. Vino a representarlo un africano, Pierre Claver, cuyo nombre se lo impuso su padre deseando que fuera sacerdote y misionero. Hoy en un gran historiador. Después de recorrer los sitios de desembarco, de venta y reclusión de los esclavos, lo llevamos a la Popa por Loma Fresca, y al pisar los barrancones que se derrumban, las casas desechas y los negritos desnudos, se le aguaron los ojos y reclamaba que después de cuatro siglos continua la esclavitud en forma diversa.

Claver es el patrono de los Derechos Humanos, que hoy siguen pisoteados en Colombia y Cartagena. Es cierto que han disminuido los secuestros en un 50%, igualmente las llamadas pescas milagrosas, pero continúa la impunidad, los asesinatos y detenciones arbitrarias. Según Amnistía Internacional en el 2005, fueron asesinados 70 sindicalistas y 7 defensores de los Derechos Humanos. Varios periodistas han tenido que salir del país amenazados, entre ellos Hollman Morris. Continúan los desplazamientos y la limpieza social. El déficit de vivienda  alcanza a 2 millones de unidades en el país y es  muy  precario el estado en que se encuentra la prestación del servicio de salud. Otro tanto se puede decir del maltrato infantil, de los 2.000 niños sometidos a la prostitución, del turismo sexual en aumento permanente y de los miles de niños obligados a cargar un arma para entrar en la guerra.

San Pedro Claver te pedimos que sigas inspirando la defensa de la dignidad de la vida.

efraldana@yahoo.com

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