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El problema de la
vivienda en Cartagena parece no tener fin. “la Colombiatón” con todo su
atraso, confusión, manejo irresponsable por no decir inhumano, y “Flor
del Campo” con ilegalidades desde la compra de su lote que le costó una
penalización al Alcalde anterior. Luego igualmente, demoras,
irregularidades en el manejo técnico especialmente del canal de desagüe,
que debió de terminarse desde hace meses y actualmente no sabemos el
término de su construcción ni de sus especificaciones.
Nos llena de una cierta
indignación el constatar que las 1200 casas de la Colombiatón y las 1027
de Corvivienda, siguen en el aire. Cada vez que llueve sentimos en el
alma gran desasosiego. Peligran las cientos de viviendas de la Popa, al
borde del desplome y las ubicadas en la Isla de León, el Pozón,
Policarpo y Villahermosa, por decir algunas, se inundan, perdiendo las
personas lo poco que tienen en la vida.
Cuando releo la
resolución 1247 del 30 de junio del 2006 aumenta mi desconcierto pues de
la disposiciones emanadas del Ministerio, solamente he visto levantada
una malla alrededor del predio. Quedaría por hacer: la señalización para
evitar acceso a él, los drenajes naturales para canal colector,
piezómetro en la zona del Colegio de la Ciudadela 2000, el seguimiento
epidemiológico en barrios vecinos: San Fernando, Villa Corelca, y
Ciudadela 2000, la remediación de la zona contaminada y el
contramuestreo de la zona.
De nuestra parte hemos
consultamos al Dadis para verificar lo del seguimiento epidemiológico y
nos remitieron a la Personería. Esta por su parte afirma que no tiene el
personal técnico para esa labor, que no es de su incumbencia. Además
fuimos informados por el propio Personero, interesado en esa defensa,
que hace pocos días recibieron la denuncia, por parte de vecinos del
citado predio, de “malos olores” originados por los pesticidas y
realizaron la visita verificando la realidad del problema. Además, ya
llevan varias semanas de insistencia ante el Ministerio para que informe
sobre el cumplimiento de las normas dadas previamente y la respuesta
nunca se obtiene.
Por otra parte,
continúa el inmenso drama humano de casi mil niños de la Escuela
Ciudadela 2.000, en peligro permanente de contaminación, por su
ubicación dentro de la zona afectada por los organofosforados. Los
niños viven con dolores de cabeza, mareos y ardor en la vista.
Precisamente en días
anteriores en el Seminario Formación de la Ciudadanía en Cartagena,
realizado en el Claustro de la Merced, escuchamos los lamentos y
reclamos de tantas familias que nunca han visto solucionado su problema
de vivienda. Y tienen que pasar por un laberinto interminable para
conseguir, al menos, información sobre el estado de los proyectos de
vivienda.
El Artículo 51 de la
Constitución Nacional manifiesta que el Estado debe garantizar una
vivienda digna, pero esta dignidad no se alcanza a concretar en ninguno
de estos aspectos: espacios interiores, materiales empleados, servicios,
zonas de recreación, medio ambiente propicio y especialmente en la
participación.
Al ciudadano no se le
respeta su derecho, y su participación es casi nula en las instancias
decisorias del gobierno, el Plan de Ordenamiento Territorial no favorece
a los más vulnerables y aparecen normas confusas, contradictorias. Las
áreas que quedan aprobadas para la construcción de vivienda de interés
social resultan con un valor muy alto.
efraldana@yahoo.com
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