IMAGINARIOS AFROCARIBEÑOS



FUTUROS VALORES

P. Efraín Aldana S.J.


1 de agosto de 2008

 

“Hoy he visto algo que saca al ser humano de su condición de hombre y lo convierte en animal. He visto comer a dos niños de un tinaco de basura, nunca había presenciado miseria más grande; estoy anonadada. ¡Dios mío permíteme que pueda ayudar algún día en tu obra redentora!”.  (Marzo 30 de 1987)

Esta experiencia de Tere Mendoza de Berrio le sirvió para dar comienzo a su labor con niños y jóvenes desamparados. Esta obra, realización de sus sueños, acaba de cumplir el 28 de julio 20 años de existencia, con el nombre de Futuros Valores. Cuando Katia, su hija, me llamó a su entierro, en el sitio de sus amores: “la casita”, en el barrio Zaragocilla, yo me presenté con una estola de mil colores, como si fuera para una fiesta. En realidad ese había sido el resultado de su vida. Fue una mujer bienaventurada desde la tierra: sencilla, humilde, pobre, llena de mansedumbre y dulzura, de dolores y contradicciones. 30 años desahuciada, pero siempre alegre y optimista. En su tenacidad por encontrar la salud, hallaba diversas terapias para aliviar dolores y enfermedades.

Recuerdo que en uno de mis encuentros con ella por las calles del Centro de Cartagena me dijo: “Mira Pachito, acabo de encontrar un sistema para poder vivir sin el bazo”. Practicaba el Yoga, la acupuntura, la digitopuntura, el Reiki, las Esencias Florales y especialmente la oración cristiana. Decía: “Cuando el Dr. Luis Guillermo Vélez me pone sus manos, se me quitan todos los dolores”. Desde aquel 30 de Marzo de 1987 cuando descubrió a los dos niños disputándose el pedazo de patilla, extraído de un tinaco de basura, no dejó de reunir gamines de las calles y sobre las murallas la veía, en esos primeros días, repartiendo los almuerzos. Hoy la atención es más integral y existe la formación espiritual, en salud, convivencia familiar, asesorados por médicos, psicólogos, trabajadoras sociales.

En sus comienzos la Fundación, “Futuros Valores” recibió el gran apoyo de Doña Leonor Guerrero, al igual que de Sofí e Isabel Pérez Chaín. Hoy su Presidenta y Representante Legal es la Dra. Adelaida Aarón.  La directora es la Dra Diana Poveda y cuenta con 18 empleados y 30 voluntarias. Tienen que atender un promedio anual de 120 niños. Existen dos albergues para 45 niños en “La casita” y la “casa Tere”

Obras como éstas son de gran importancia para el momento que vive la ciudad de Cartagena, donde existe proliferación de la violencia juvenil, con la presencia de más de 80 pandillas. Todo lo que signifique prevención y atención humanitaria para niños y jóvenes entre 7 y 17 años es urgente.  Además de la discriminación a que han sido sometidas las familias más vulnerables, en su totalidad  afrodescendientes, comprobamos una ausencia de autoestima, y falta de oportunidades hacia el futuro. Carecen del amor en el hogar y en la calle solo encuentran el “parche” o la “gallada”. La salida hacia la droga se presenta como un escape a los problemas humanos que los aplastan. Nos parece que Bienestar Familiar no basta para atender el problema en toda su dimensión. La responsabilidad social de las empresas tampoco aparece. Ya existen Agencias Internacionales que comienzan a hacer presencia e invertir en esta línea. Además de la violencia intrafamiliar, el pandillismo y gaminismo, ya  están apareciendo brotes de la llamada “hambruna crónica”, donde por falta de vitaminas, minerales, aminoácidos, genéticamente están naciendo niños discapacitados. Los casos más revelantes los encontramos en la Boquilla y Lomafresca. Estas obras como Futuros Valores necesitan todo nuestro apoyo por su amor eficaz y sostenible: El gran sueño de Teresa Mendoza de Berrio.

efraldana@yahoo.com

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