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“Hoy he visto algo
que saca al ser humano de su condición de hombre y lo convierte en
animal. He visto comer a dos niños de un tinaco de basura, nunca había
presenciado miseria más grande; estoy anonadada. ¡Dios mío permíteme que
pueda ayudar algún día en tu obra redentora!”. (Marzo 30 de 1987)
Esta experiencia
de Tere Mendoza de Berrio le sirvió para dar comienzo a su labor con
niños y jóvenes desamparados. Esta obra, realización de sus sueños,
acaba de cumplir el 28 de julio 20 años de existencia, con el nombre de
Futuros Valores. Cuando Katia, su hija, me llamó a su entierro, en el
sitio de sus amores: “la casita”, en el barrio Zaragocilla, yo me
presenté con una estola de mil colores, como si fuera para una fiesta.
En realidad ese había sido el resultado de su vida. Fue una mujer
bienaventurada desde la tierra: sencilla, humilde, pobre, llena de
mansedumbre y dulzura, de dolores y contradicciones. 30 años
desahuciada, pero siempre alegre y optimista. En su tenacidad por
encontrar la salud, hallaba diversas terapias para aliviar dolores y
enfermedades.
Recuerdo que en
uno de mis encuentros con ella por las calles del Centro de Cartagena me
dijo: “Mira Pachito, acabo de encontrar un sistema para poder vivir sin
el bazo”. Practicaba el Yoga, la acupuntura, la digitopuntura, el Reiki,
las Esencias Florales y especialmente la oración cristiana. Decía:
“Cuando el Dr. Luis Guillermo Vélez me pone sus manos, se me quitan
todos los dolores”. Desde aquel 30 de Marzo de 1987 cuando descubrió a
los dos niños disputándose el pedazo de patilla, extraído de un tinaco
de basura, no dejó de reunir gamines de las calles y sobre las murallas
la veía, en esos primeros días, repartiendo los almuerzos. Hoy la
atención es más integral y existe la formación espiritual, en salud,
convivencia familiar, asesorados por médicos, psicólogos, trabajadoras
sociales.
En sus comienzos
la Fundación, “Futuros Valores” recibió el gran apoyo de Doña Leonor
Guerrero, al igual que de Sofí e Isabel Pérez Chaín. Hoy su Presidenta y
Representante Legal es la Dra. Adelaida Aarón. La directora es la Dra
Diana Poveda y cuenta con 18 empleados y 30 voluntarias. Tienen que
atender un promedio anual de 120 niños. Existen dos albergues para 45
niños en “La casita” y la “casa Tere”
Obras como éstas
son de gran importancia para el momento que vive la ciudad de Cartagena,
donde existe proliferación de la violencia juvenil, con la presencia de
más de 80 pandillas. Todo lo que signifique prevención y atención
humanitaria para niños y jóvenes entre 7 y 17 años es urgente. Además
de la discriminación a que han sido sometidas las familias más
vulnerables, en su totalidad afrodescendientes, comprobamos una
ausencia de autoestima, y falta de oportunidades hacia el futuro.
Carecen del amor en el hogar y en la calle solo encuentran el “parche” o
la “gallada”. La salida hacia la droga se presenta como un escape a los
problemas humanos que los aplastan. Nos parece que Bienestar Familiar no
basta para atender el problema en toda su dimensión. La responsabilidad
social de las empresas tampoco aparece. Ya existen Agencias
Internacionales que comienzan a hacer presencia e invertir en esta
línea. Además de la violencia intrafamiliar, el pandillismo y gaminismo,
ya están apareciendo brotes de la llamada “hambruna crónica”, donde por
falta de vitaminas, minerales, aminoácidos, genéticamente están naciendo
niños discapacitados. Los casos más revelantes los encontramos en la
Boquilla y Lomafresca. Estas obras como Futuros Valores necesitan todo
nuestro apoyo por su amor eficaz y sostenible: El gran sueño de Teresa
Mendoza de Berrio.
efraldana@yahoo.com
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