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Los barrios populares como los del Pozón, Lomafresca, Barlovento,
Petare, y Britania vuelven a recibir los estragos de la llamada
“limpieza social”. Ocho personas muertas y dos menores heridos fue el
ultimo saldo sangriento de esta acción inhumana. Dennis Castro y su
esposo ,dueño del billar fueron asesinados. Rafael Morales contó los
detalles siniestros de la masacre. Un niño de 14 años logró salvarse.
Cayeron asesinados otros cuatro : Eloy Valenzuela de Oro, Nilson García
Pacheco, Generoso Ávila Jiménez y Fabián Vargas Ávila. En días
anteriores el llamado “ calvo” quien cargaba un menor por la calle de
Petare, fue obligado a bajar al niño y luego lo acribillaron.
En el Pozón recordaron los homicidios de 1996, perpetrados por los
llamados “encapuchados”.
En los barrios de Britania y Barlovento, cuando todavía comentaban
los anteriores asesinatos se llenaron de espanto al enterarse de dos
nuevos hechos de sangre que le costaron la vida a Mauricio Javier
Carvajalino y Wilson Cano García. Es una forma de paramilitarismo
urbano, donde matones a sueldo elaboran listas y ejecutan a quienes
consideran “personas peligrosas”.
No existe ninguna razón que justifique estos crímenes tan horrendos.
En el libro del Génesis encontramos que Dios le colocó una señal en la
frente a Caín para protegerlo. El señor es protector de la vida de todos
y ha querido que en su reino se destruya el mal, mas no el pecador o
antisocial.
Recordemos como en el evangelio, Jesús proclamaba la paciencia
misericordiosa de no arrancar la cizaña, pues con ella se destruiría
también el trigo. También debemos aceptar que todos llevamos en nuestro
interior esa mezcla y solo nos resta hacer crecer los valores positivos
para ir silenciando las fuerzas del mal.
Este esfuerzo personal también debe volverse comunitario. Por sus
funciones públicas, el Estado juega un papel importante a través de sus
instituciones que han de preservar la seguridad de los ciudadanos, pero
a la vez garantizar la defensa de la dignidad de la vida, especialmente
de las mas vulnerables. La prevención es mas importante que las
sanciones penales.
El desempleo, la corrupción administrativa, la deficiencia en la
prestación de los servicios públicos, el deterioro de la educación, la
carencia de solidaridad humana van creando ese caldo de cultivo donde
prospera la delincuencia..
Otro gran problema que puede alimentar a las pandillas de jóvenes es
la desintegración familiar y la agresividad ambiental. Se habla de un
mundo roto como efecto de la carencia humana. La belleza y grandeza
productiva de la naturaleza está en manos de pocos que la destrozan sin
control en beneficio mercantil de intereses privados. A los pobres solo
les queda las sobras degradadas. Luego cuando crecen en número y
reclaman sus derechos, o hasta llegan a corromperse moralmente por el
acoso de la vida y el futuro incierto, se les decreta que deben ser
exterminados por la fuerza.
Se llega a pensar que “para acabar con la pobreza, hay que acabar con
los pobres “. Jesús nos dice en el Evangelio que siempre tendremos
pobres entre nosotros. Es el signo de que existe inequidad y mucha
injusticia. Cuando esos pobres llegan al extremo de la droga, la
delincuencia, el pandillismo, se debe a una carencia de afecto desde la
niñez, falta de autoestima y de oportunidades de superación.
Como decían en las comunas de Medellín “No nacimos pa` semilla”.
Cuando no se percibe futuro y solo se amasa el abandono, la
discriminación, el hambre y la miseria, explota una violencia, cuyas
raíces no han sido suficientemente comprendidas y transformadas.-
efraldana@yahoo.com
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