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Ahora que entramos a la Semana Santa me imagino el Vía Crucis que
Transcaribe le va a causar a la Ciudad Heroica. Ya los cartageneros
estamos sufriendo esa “pasión dolorosa” que parece no tener domingo de
resurrección.. El centro de Cartagena, con su cordón de murallas,
patrimonio de la humanidad, va a recibir el trepidar demoledor de un
gusano de acero. De nada han valido las voces autorizadas de urbanistas,
historiadores, de la Sociedad de Ingenieros y Arquitectos de Bolívar
SIAB, en contra de la construcción del tramo India Catalina- Parque de
la Marina.
La Convención de la Haya y la Carta de Nairobi son específicas en
decir que los sistemas de transporte masivo no deben atravesar los
centros históricos. Después de tantas luchas por rescatar los baluartes
de San Felipe, la Tenaza, San José de Bocachica y otros, en franco
deterioro, caímos en picada y la presión centralista de la Presidencia
actual, con la complicidad de grupos políticos locales, nos está
llevando al mismo crimen cometido con la ciudad al destruir parte de la
muralla en 1919, entre los baluartes de San Pedro Apóstol y San Pedro
Mártir. La modernización y el progreso son sofismas demoledores sino se
integran con un realismo social y cultural.
Es cierta la existencia del caos del transporte en Cartagena, la
guerra del centavo, el trabajo con excesivo recargo de horas diarias de
los chóferes del transporte urbano, el despelote que forman los
“sparring” y ahora la avalancha mortal de las motos.. Estamos de acuerdo
con lo expresado por los defensores de Transcaribe que proponen la
solución del transporte masivo con rapidez, seguridad y eficacia.
Conocemos y apreciamos la pericia y transparencia del actual gerente del
Sistema de Transcaribe. Dr Jorge Mendoza Diago.
Sabemos muy bien que un Sistema masivo de Transporte como Transcaribe,
no solo son buses articulados, alimentadores, calles, sino que involucra
una gerencia moderna, humana, que también tiene en cuenta al medio
ambiente, la topografía y especialmente la cultura..
Es inconcebible aceptar el tramo con que se ha iniciado el proyecto,
que está acarreando esa inmensa congestión del centro. Además
derrumbaría la política de descentralización, traería el cambio de uso,
de fachadas históricas de valores coloniales, que se convertirían en
tiendas, cafés y demás locales comerciales.
Estarán en peligro no sólo las murallas sino la estabilidad de
edificios importantes como el de la Caja Agraria, el Araujo, el Edificio
Nacional . Por otra parte la SIAB nunca estuvo de acuerdo con el sistema
de licitación con que se adjudicó el contrato concedido a la empresa CDC
que presentó tamaños errores de calculo topográfico y es la misma que
tenía la interventoría del puente Heredia. FONADE está cayendo en
irregularidades, pues “está permitiendo que los contratistas decidan
cómo y con qué calidad y valor van a ejecutar las obras, cambiando las
especificaciones contenidas en la licitación. Los diseños nunca están
completos, existe mucha improvisación y bajo el nombre de “Relicitación”
y “Preconstrucción” se asignan mayores valores a la cantidad de obra.
Por esta razón, “Conalvías”, la firma que reemplazó a CDC-Hidrotec puede
hacer y deshacer sobre especificaciones y costos de la infraestructura
de desagües pluviales y alcantarillado. En este primer tramo se ha
calculado que todos estos desafueros alcanzarían a costar unos 7.000
millones de pesos. Para colmo de males la tal pantalla para amortiguar
la trepidación y proteger la muralla, va a tener un efecto totalmente
contrario, pues por tratarse de un suelo arenoso amplificaría la
vibración.. Esta falta de planeación y de la llamada ingeniería al
detalle está afectando no solo a Transcaribe sino a las obras de los
Juegos Centroamericanos y a la Vía Perimetral.-
efraldana@yahoo.com
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