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Todo el problema inhumano y aún desastroso
económicamente de la “Colombiaton” es un signo muy diciente de la
política sobre “vivienda de interés social”, que suele ser mal planeada
y torpemente ejecutada en los proyectos de Desarrollo Urbano.
Igualmente sucede en otras ciudades del país,
Medellín puede ser una excepción. Estos hechos están haciendo retrasar
las metas del Milenio, que han sido alargadas hasta el 2015. En toda
Colombia el déficit de vivienda pasa de 1.000.000 y en Cartagena se
acerca a 100.000.
En el caso de la ciudadela “Colombiaton” se
manifiesta una clara desatención gubernamental en su política social. Es
inconcebible que la ministra del Medio Ambiente le esté dando semáforo
verde a una selva de cemento erigida sobre un terreno contaminado con
tóxicos tremendamente nocivos para la salud. Ya sabemos que allí no
podrá haber zona verde: ni un árbol, ni una flor.
El viceministro David Buitrago, llega a declarar que
el Banco de Colombia no le ha vendido ningún terreno a la empresa
Compartir. Aquí se estaría realizando otro gran atropello: La
construcción de viviendas por parte del Estado en terrenos de
particulares. Luego la doctora Diana Zapata, directora de Licencias y
Trámites del Ministerio, manifiesta que se están elaborando análisis de
suelo en el resto del terreno no construido, como también en las 4
manzanas ya casi terminadas. La pregunta es evidente ¿ y si aparecen
residuos tóxicos debajo de lo ya construido ? Hablan de construcción de
zonas verdes que no son verdes , pues no habría césped. También proponen
evitar contacto con la tierra por el peligro de contaminación, asignando
su monitoreo a la empresa Aguas de Cartagena, que rechaza de plano
semejante idea. Tendría que ser una tubería domiciliaria aérea. Otras
veces hablan de echar tierra sana sobre las losas de concreto reforzado.
Por otra parte a los beneficiarios no se les ha informado oportuna y
debidamente sobre el vía crucis que sufre este proceso de construcción.
Tantas contradicciones, inconvenientes técnicos,
sobre costos, son el fruto de una falta de honestidad en el negocio de
compra-venta, por otra parte ausencia de transparencia de los entes
gubernamentales y de la misma empresa constructora. Todo esto como
resultado de una deficiencia de las políticas generales sobre la
“vivienda de interés social”.
Ahora nos preguntamos, en base a experiencias muy
positivas, si no es conveniente intentar las soluciones en altura de 2 o
3 pisos, como la de “autoconstrucción” o aún la combinación de ambas.
Recordemos en este sentido la exitosa experiencia de la Fundación
“Camilo Torres Restrepo” en Dos Quebradas, Pereira o la “Simón Bolívar”
en Bogotá. A la vez, otras emprendidas por la Fundación Restrepo Barco.
Aquí en Cartagena “Pastoral Social” acaba de terminar la primera etapa
de un Proyecto de Mejoramiento de Vivienda en los barrios del Pozón, los
Campanos, El Educador y Villahermosa. Fueron terminadas 216 casas en 6
meses, completando sala comedor, dos cuartos, cocina, con los
respectivos Kits de aseo y cocina. En él se asumía un complemento
nutricional, olla comunitaria, atención en salud, terminando la
inversión de sólo 2 millones por casa, en promedio. Para esto se
necesitó la organización de la comunidad, la permanente monitoría y
transparencia en la ejecución de la inversión. Esto mismo saldría por un
costo 5 veces mayor si se sigue con el método utilizado hasta el
presente por parte del gobierno.
Tenemos que sacudirnos de esta cadena de corrupción,
de la negación al hábitat humano, de falta de interés realmente social y
emprender cambios radicales en el rodaje institucional.-
efraldana@yahoo.com
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