Descargue la Homilía en formato .PDF

↓ Descargar

El Reino de los Cielos, se parece a una semilla, que germina y va creciendo

  •   Domingo Junio 17 de 2018
  •   Aporte ecológico a la Homilía del Domingo
  •    Alejandro Londoño Posada, S.J.
  •    Ordinario

El evangelio nos ofrece hoy una comparación muy ecológica. El Reino de los Cielos, se parece a una semilla, que germina y va creciendo, sin que el dueño sepa cómo sucede esto. Luego produce frutos: los tallos, la espiga y después el grano.


La segunda comparación también está tomada de la naturaleza. Jesús para hablarles del Reino a los discípulos se vale del grano de mostaza, que sembrado en la tierra es la semilla más pequeña, pero que después de sembrada crece, se hace más alta que las demás hortalizas y echa ramas tan grandes que los pájaros del cielo pueden anidar allí.

Con ambas comparaciones Jesús exhorta a los discípulos y a nosotros a tener paciencia y no perder la esperanza. En concreto, a los discípulos, que empezaron a predicar entonces el evangelio los anima a que no se angustien porque en muchos sitios no los escuchaban.

Hoy también nosotros nos angustiamos porque muchas personas ignoran lo que es la Justicia y el respeto por la Casa Común. Vemos que en muchos casos se tienen actitudes antievangélicas con relación al respeto de la justicias, de la vida y honra de las personas.

Se da el caso de que nuestros gobernantes prefieren un tal llamado “desarrollo” económico a la vida y salud de los campesinos y también de todos nosotros. Lo mismo parece que defienden muchos periódicos de fama nacional.
Dejan a un lado a las comunidades campesinas o las atropellan con la misma velocidad de la
locomotora minera** y con las minas de oro entregadas a las empresas transnacionales para recibir unos pocos dólares, comparado con los que se llevan para sus ventas en el extranjero y con los estragos que dejan en las montañas y ríos.

En realidad sería preferible para todos nosotros dejar crecer la naturaleza, cuidar los ecosistemas, aceptar los resultados de las votaciones de las Consultas Populares, que están obligando a respetar la Casa Común.

Estas Consultas Populares son hoy las semillas que los pueblos campesinos han sembrado y que permitirán producir frutos para bien de todos ellos y nosotros.
Pidámosle al Señor que el presidente que resulte elegido y los gobernantes que lo acompañen sean respetuosos con el pueblo y con la Casa Común que nos dejó el Creador, para bien de todos y no de unos pocos.